07 agosto 2017

La movilización visceral manual puede tener una acción en la prevención y tratamiento de adherencias postoperatorias.

Es el resultado de un estudio sobre: la movilización visceral puede destruir y prevenir las adherencias peritoneales en un modelo de rata. Por Bove GM , SL Chapelle. Universidad de Nueva Inglaterra Colegio de Medicina Osteopática, Departamento de Farmacología, 11 Colinas Beach Rd., Biddeford, ME 04046, Estados Unidos. gbove@une.edu. Publicado en J Bodyw Mov Ther 2012 Jan; 16 (1) :76-82. Epub 2011 09 de abril.

RESUMEN
Objetivo: las adherencias peritoneales son casi omnipresentes después de la cirugía. Pueden causar obstrucción intestinal, problemas digestivos, infertilidad y dolor, dando lugar a muchos reingresos hospitalarios. Muchos enfoques se han utilizado para prevenir o tratar las adherencias, pero no ofrecen resultados fiables. Un método consistente en prevenir o tratar adherencias beneficiaría a muchos pacientes. La hipótesis es que una movilización visceral manual, diseñada para promover la movilidad normal del contenido abdominal, puede destruir y prevenir las adherencias quirúrgicamente inducidas.



Material y métodos: la abrasión de la pared cecal y abdominal fue el método utilizado para inducir adherencias en 3 grupos de 10 ratas (control, lisis, y preventiva). Todas las ratas se evaluaron 7 días después de la cirugía. El 7 º día postoperatorio, las ratas no sedadas en el grupo de lisis fueron tratadas mediante la movilización visceral, que consiste en la palpación digital de las adherencias y liberar las restricciones de movimiento movilizando manualmente las paredes abdominales y las vísceras. Esto fue seguido por una evaluación inmediata de adhesión postmortem. Las ratas del grupo preventivo se trataron diariamente en una manera similar, comenzando el día después de la cirugía.

 Las adherencias en las ratas de control fueron evaluados 7 días después de la cirugía sin ningún tipo de movilización visceral.

Resultados: la gravedad de la adhesión y el número de adherencias fue significativamente menor en el grupo preventivo en comparación a otros grupos. En el grupo de lisis y en los grupos de prevención había claros signos de adherencias interrumpidas.



Conclusiones: la movilización visceral manual puede tener un papel en la prevención y tratamiento de adherencias postoperatorias.


Artículo de Gabriel Díaz Socio de COFENAT 362. Responsable de la Comisión de Osteopatia de COFENAT.
http://www.naturacurantur.com/index.php?s=inicio
imagenes.-SciELO/Instema

06 julio 2017

Reduce el colesterol malo con estos 5 remedios de origen natural

Gracias a las propiedades diuréticas, depurativas y antioxidantes de la infusión de cola de caballo podremos combatir los niveles de colesterol alto y mejorar la circulación sanguínea de forma sencilla

La acumulación de colesterol en las arterias, también conocido como hipercolesterolemia, es un trastorno muy común en la población moderna.




Este lípido, segregado de forma natural por el hígado, tiende a retenerse en las paredes arteriales, dado que también está presente en una amplia variedad de alimentos.

Hace parte del grupo de “asesinos silenciosos” de la salud, puesto que no suele manifestarse de forma contundente hasta que genera daños significativos.

Lo más preocupante es que el número de pacientes continúa aumentando año tras año, ya que no todos atienden las recomendaciones para prevenirlo.

Debido a esto, los profesionales de la salud siguen aconsejando vencer el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios, ya que son estas las formas más efectivas de hacerle frente a este problema.

Además, por sus propiedades, también resulta conveniente consumir algunos remedios de origen natural que pueden facilitar la reducción de sus niveles.

Aquí tienes 5 sencillos remedios que pueden ayudarte a combatir tu colesterol.


1. Salvado de avena

La fibra natural del salvado de avena, además de sus antioxidantes, es un gran apoyo para controlar los niveles de colesterol malo (LDL).

Su ingesta apoya el proceso de limpieza de las arterias y disminuye la absorción de lípidos en el intestino.

Salvado de avena
Ingredientes

3 cucharadas de salvado de avena (30 g)
1 vaso de agua (200 ml)
Preparación
Incorpora las cucharadas de salvado de avena en la licuadora y bátelas con el vaso de agua durante uno o dos minutos.

Modo de consumo
Ingiere un vaso de la bebida en ayunas, mínimo tres veces a la semana.

2. Agua de berenjena

El agua de berenjena es una bebida baja en calorías que se ha hecho popular en todo el mundo como un complemento saludable para bajar de peso.

Sin embargo, más allá de esta cualidad, se trata de un remedio efectivo contra los niveles altos de colesterol y otros problemas cardiovasculares.

Sus propiedades depurativas facilitan la expulsión de los lípidos y toxinas, por lo que mejoran la salud arterial y cardíaca.

Ingredientes

1 berenjena
El jugo de 1 limón
5 tazas de agua (1250 ml)
Preparación
Pon a calentar las tazas de agua y, cuando hiervan, agrégales una berenjena previamente cortada en cubos y el zumo de un limón.
Deja que repose una hora y consúmela.

Modo de consumo
Toma un vaso de agua de berenjena en ayunas y distribuye el líquido restante para tres o cuatro tomas más durante la jornada.

3. Infusión de cola de caballo

Las propiedades depurativas y antioxidantes de la infusión de cola de caballo hacen que sea una buena alternativa para el tratamiento de la hipercolesterolemia.

Contiene vitaminas y minerales esenciales que participan en la regeneración de las fibras elásticas de las arterias.

Cola de caballo

Ingredientes

1 cucharada de cola de caballo (10 g)
1 taza de agua (250 ml)
Preparación
Vierte la cola de caballo en una taza de agua hirviendo y déjala reposar diez minutos.
Pasa la bebida a través de un colador y sírvela.

Modo de consumo
Ingiere una o dos tazas de esta infusión durante el día.
Repite el tratamiento tres veces a la semana.

4. Agua de repollo

El agua de repollo es una bebida rica en fibra y compuestos antioxidantes que pueden ayudar a reducir la acumulación de colesterol malo en las arterias.

Sus propiedades depurativas facilitan la expulsión de las toxinas y las grasas, por lo que optimizan las funciones digestivas y metabólicas.

Ingredientes

6 hojas de repollo
3 tazas de agua (750 ml)
Preparación
Introduce las hojas de repollo en una olla con tres tazas de agua y déjalo hervir a fuego bajo durante media hora.
Pasado este tiempo, espera que repose a temperatura ambiente, cuélalo y consúmelo.
Modo de consumo
Ingiere un vaso de agua de repollo antes de cada comida principal.

5. Infusión de perejil

El consumo regular de infusión de perejil ayuda a disminuir la absorción de lípidos en el intestino y, a su vez, facilita la expulsión de los que se quedan acumulados en las arterias.

Infusión de perejil
Ingredientes

1 cucharada de perejil (10 g)
1 taza de agua (250 ml)
Preparación
Pon a hervir la taza de agua y, cuando llegue a ebullición, agrégale la cucharada de perejil.
Deja que repose hasta que alcance una temperatura apta para su ingesta.

Modo de consumo
Toma una o dos tazas de infusión de perejil al día.

¿Te preocupa padecer de niveles altos de colesterol? Independientemente de si estás diagnosticado o no, consume de forma regular alguno de estos remedios naturales y aprovecha sus propiedades para evitar este problema.

Eso sí, ten en cuenta que sus efectos solo se obtiene siempre y cuando se combinen con un estilo de vida saludable.


fuente.-https://mejorconsalud.com/ 
imagen.-Vive Sanamente/Mumumío/Mejor con Salud/YouTube

20 junio 2017

Cómo evitar y tratar la osteoporosis

Para evitar y prevenir la pérdida de masa ósea, hay que asumir un estilo de vida que favorezca la correcta estructura y densidad del hueso.

La osteoporosis es un trastorno del metabolismo óseo que consiste en la pérdida, por encima de lo habitual, de masa ósea y un deterioro de la microarquitectura del hueso. El hueso se vuelve más frágil y aumenta el riesgo de sufrir fracturas. Las regiones que se fracturan con mayor frecuencia son la cadera, vértebras dorsales y lumbares, muñeca y húmero. No cursa con una sintomatología concreta hasta el momento en el que se produce una fractura. Es detectable con una densitometría ósea.



La densidad mineral ósea

Para diagnosticar la osteoporosis se utiliza la densitometría ósea, que cuantifica la densidad mineral ósea (DMO) en relación a la población con características similares de edad, sexo, etnia… Se trata de una técnica que se practica con facilidad, relativamente económica y utiliza una cantidad de radiación pequeña. La medida de la DMO viene expresada en g/cm. Cuando la pérdida comparada con la densidad de referencia es pequeña se habla de osteopenia, y si es mayor de osteoporosis. Normalmente se mide la DMO de la zona lumbar y de la cadera (cabeza de fémur).

Las densitometrías no se deben repetir a intervalos de menos de un año, porque los cambios en la densidad ósea se producen a un ritmo lento. Se aconseja practicarlas siempre con el mismo equipo.

EL HUESO

El hueso está formado en un 20-30% por una parte o matriz orgánica (fibras de colágeno), en un 70-75% por una masa mineral de sales de calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio… y en un 5% de agua. Esta peculiar composición mineralizada hace que el hueso sea muy resistente y, por tanto, el tejido más adecuado para soportar los pesos.

El hueso es un tejido vivo, dinámico y con gran plasticidad. Su estructura cambia a lo largo de la vida. Durante el crecimiento se produce la formación de hueso; este aumenta de tamaño e incluso de forma. En cambio, el hueso adulto ya no crece, pero si que se reorganiza y reestructura para enfrentarse a nuevas necesidades. Durante la infancia e inicio de la adolescencia se acumula el 40% de la masa ósea corporal, y a los 25 años es cuando los huesos adquieren la máxima densidad y fuerza, el pico de masa ósea, y a partir de este capital óseo viviremos el resto de nuestra vida. La masa ósea  viene determinada por la genética, la alimentación y la actividad física principalmente. En la edad adulta temprana la masa ósea permanece estable y, a partir de los 40 años, se produce una pérdida lenta y natural. En las mujeres, durante la menopausia, la pérdida de masa ósea aumenta (o puede aumentar) debido al cese de la producción estrogénica. En personas de edad avanzada, también se produce una pérdida de masa ósea, pero en este caso debido a falta de actividad física, algunos fármacos u otros factores.

FORMACIÓN DEL HUESO

Aporte de nutrientes. La composición del hueso está directamente relacionada con el aporte de los nutrientes que le llegan a través de la alimentación. La masa mineral determina la densidad ósea, especialmente a partir del calcio; pero tan importante como el calcio es tomar magnesio y fósforo en las proporciones adecuadas. La parte proteica o matriz orgánica (colágeno) que define la estructura ósea necesita de flavonoides, vitaminas A, B6, B12, ácido fólico, vitamina K y zinc, para su salud. También es necesario el aporte de boro y silicio, dos oligoelementos que nutren la masa mineral y la matriz orgánica.


La resistencia que tiene el hueso a la tensión depende más de su estructura que de su densidad. Una alta densidad sin una buena matriz o estructura puede hacer que los huesos sean más frágiles o quebradizos.

Secreción gástrica. 

La absorción del calcio –en forma de suplementos de sales de calcio (el carbonato de calcio es el más utilizado) y otras sales de calcio insolubles– depende de que sean solubilizadas e ionizadas por el ácido del estómago. Las personas con la secreción gástrica disminuida –según estudios, el 40% de las mujeres menopáusicas de nuestra sociedad– solo absorben el 4% de las dosis orales de carbonato de calcio frente al 22% de las personas que tienen una secreción gástrica normal. Sin embargo, del calcio en forma de citrato, lactato o gluconato, se aprovecha cerca del 45% a pesar de la existencia de déficit de la secreción gástrica.

Desequilibrios metabólicos. 

El exceso de proteínas y de sal y el uso habitual de café facilitan la pérdida de calcio por la orina. Así mismo el abundante consumo de carne, pescado, mariscos y refrescos con cola, que proporcionan un aporte excesivo de fósforo en relación al calcio, acidifica la sangre, disminuye su pH, y pone en marcha la producción de sales minerales alcalinizantes que consumen nutrientes como el calcio para neutralizar o tamponar dicha acidez.

El azúcar refinado y productos derivados (bollería, pastelería, bebidas azucaradas) para ser absorbidos, necesitan entre otras sustancias del calcio, que el organismo sustrae de los huesos, aumentando así la secreción urinaria y la pérdida de este mineral.



La vitamina D

La vitamina D es esencial para que el calcio presente en el intestino, procedente de los alimentos, pase al torrente sanguíneo y llegue a su destino (huesos). La acción de la luz solar durante unos minutos al día, entre 10 y 20 según sea la piel más blanca u oscura, es suficiente para que se genere la dosis necesaria de vitamina D (colecalciferol) que potencia hasta diez veces su acción después de pasar por el hígado–donde se transforma en 25-hidroxicolecalciferol– y los riñones, donde se produce 1,25-dihidroxicolecalciferol, la forma más activa de vitamina D. Por este motivo, los trastornos hepáticos o renales influyen negativamente en la función de la vitamina D y la fijación del calcio en los huesos.

Hormonas

La hormona paratiroidea y la calcitonina (producidas en la glándula paratiroides y en la tiroides) regulan los niveles de calcio en la sangre. Si disminuye este mineral en sangre, aumenta la producción de hormona paratiroidea y disminuye la de calcitonina. Si aumenta el calcio sanguíneo ocurre lo contrario. Ello se explica porque la hormona paratiroidea aumenta el calcio en sangre a expensas del que sustrae del hueso (activa los osteoclastos, células que descomponen el hueso), de la disminución de la eliminación del calcio por los riñones y del aumento de la absorción de calcio en el intestino. La calcitonina en cambio disminuye el calcio de la sangre, incrementando la actividad de las células que lo incorporan al hueso (osteoblastos) y aumentando su densidad.

La disminución de estrógenos que se produce durante la menopausia se relaciona con una sensibilidad mayor de los osteoclastos a la hormona paratiroidea, lo que aumenta la destrucción ósea y eleva los niveles de calcio en sangre, provocando un descenso de dicha hormona, lo que hace que se pierda más calcio por la orina y se reduzca la producción de vitamina D necesaria para incorporar el calcio a los huesos.

Actividad física

El hueso varía su estructura y sus propiedades en función de las tensiones y cargas a las que es sometido. Por ejemplo, los cuerpos de los astronautas que viajan al espacio y no tienen que luchar contra la gravedad, o los convalecientes en cama durante largos periodos, sufren una pérdida de masa ósea, aunque reversible. Esto se debe a que los huesos no son sometidos al peso del cuerpo, ni otras cargas, haciendo que su estructura se vuelva más frágil.

El ejercicio físico, a través de las contracciones musculares que actúan como bomba de inyección de los nutrientes hacia el hueso, es también necesario para una buena nutrición y salud ósea.

Factores de riesgo

Son considerados factores de riesgo los antecedentes familiares de osteoporosis (especialmente las fracturas de fémur de la madre), la edad avanzada (mayores de 65 años), el sexo femenino, la menopausia precoz (antes de los 45 años) o el bajo peso. Todos estos factores individuales pueden ser contrarrestados con unos buenos hábitos de vida.

Estos pasan por evitar el tabaquismo (los fumadores tienen un contenido mineral óseo menor), el consumo excesivo de bebidas alcohólicas (el alcohol disminuye el trabajo de los osteoblastos, formándose menos hueso del que se destruye), las dietas carenciales (por falta de nutrientes como el calcio o el magnesio), o la sobrealimentación (exceso de proteínas, grasas y productos refinados) y el sedentarismo (falta de actividad física o inmovilizaciones prolongadas).

Hay enfermedades que afectan a la formación de hueso, como la anorexia, procesos de mala absorción intestinal, como la enfermedad de Crohn, amenorreas prolongadas (falta de menstruación), hipertiroidismo y algunas patologías hepáticas (cirrosis…) o renales (insuficiencia renal crónica). Uno de los factores de riesgo más frecuentes y menos considerados es la acción prolongada en el tiempo de determinados medicamentos: corticoides (especialmente el uso en pacientes crónicos como los asmáticos), heparina, antiestrógenos, dosis excesivas de hormona tiroidea, metotrexato… Hay que destacar que los inhibidores de la bomba de protones (IBP), fármacos de referencia en el tratamiento de la úlcera de estómago y en el reflujo gastroesofágico, y de uso común como protectores gástricos (omeprazol y similares), se asocian a un aumento de riesgo de fractura osteoporótica. Tal como se describe en el Butlletí Groc del Instituto Catalán de Farmacología, hay estudios que demuestran que personas tratadas durante más de un año con IBP tenían un 44% más de riesgo de fractura de cadera que los no tratados, valor que aumentaba al 59% a los cuatro años de consumo. Otros estudios hablan de un aumento del 62% de riesgo de padecer esta fractura al cabo de cinco años, y un incremento de un 92% de cualquier tipo de fractura al cabo de siete años.



Prevención de la osteoporosis

Lógicamente la prevención pasa por evitar los factores de riesgo, como el consumo excesivo de tabaco, alcohol y café, las dietas hiperproteicas con abundancia de sal, alimentos refinados ricos en azúcar y la falta de actividad física o de exposición moderada al sol.

Como hemos mencionado, la dieta es fundamental en la prevención de la osteoporosis. Las dietas vegetarianas se asocian a una reducción de los casos de osteoporosis a partir de los 60 años, lo que indica que, más que a un aumento de la masa ósea inicial, que es similar a la del resto de personas, esto se debe a una menor pérdida ósea, justificada por el consumo de frutas, verduras y alimentos integrales ricos en minerales, la menor ingestión de proteínas animales acidificantes y con exceso de fósforo, y de productos refinados como el azúcar o las bebidas edulcoradas que incorporan cafeína y ácido fosfórico (conocidas bebidas con cola). En las mujeres menopáusicas el consumo de soja y sus derivados, por su contenido en fitoestrógenos, reduce también el riesgo de osteoporosis.

Es importante destacar aquí que más que incrementar el aporte de calcio en la dieta de nuestras sociedades opulentas, que generalmente suele ser más que suficiente, lo importante es impedir su pérdida, que es la causa más frecuente de osteoporosis. Por este motivo, existe la paradoja de que el abuso de lácteos (ricos en calcio pero también acidificantes de la sangre), dentro de una dieta ya de por si acidificante (carne, azúcares, café…),  puede favorecer más la pérdida del calcio fijado en los huesos que el aprovechamiento del que aporta, especialmente si falta vitamina D y ejercicio, aumentando el riesgo de cálculos renales o biliares o la calcificación de las arterias. Basta observar el número de personas osteoporóticas que llevan años consumiendo cantidades importantes de lácteos sin frenar su pérdida de masa ósea.

La actividad física es primordial a cualquier edad, pero la verdadera prevención de la osteoporosis empieza en la infancia-pubertad. Es en este momento en el que la persona adquiere un capital óseo a partir del cual vivirá el resto de su vida. Por esto, es recomendable que los niños tengan una actividad deportiva regular, tanto escolar como extraescolar. Y nos referimos no solo a deportes dirigidos, sino también a la carrera libre, saltar, trepar y todas las formas de movimiento que un niño puede experimentar.

Durante la edad adulta se mantiene la recomendación de practicar ejercicio. En especial, actividades como por ejemplo, correr, caminar con ritmo, bailar, tenis, voleibol, baloncesto, tai-chi. Si es difícil incluir en el día a día alguna de estas actividades, podemos sustituir el coche por andar a paso ligero, subir y bajar las escaleras de casa, del metro, del trabajo, y también podemos incluir algunos ejercicios en nuestro día a día.

Tatamiento farmacológico

La primera línea del tratamiento en la medicina convencional es la suplementación con calcio y vitamina D, y es la que se puede considerar menos agresiva

El empleo habitual de bifosfonatos (alendronato, etidronato, risedronato…) en la prevención y tratamiento de la osteoporosis está muy cuestionado. Su uso prolongado genera efectos adversos como dolor óseo, articular o muscular intenso, fibrilación auricular y, paradójicamente, fracturas atípicas (espontáneas o después de un traumatismo mínimo), algo que se explica por el efecto de los bifosfonatos, que se debe a la inhibición de la resorción ósea (reducción de la actividad de los osteoclastos, que eliminan las células viejas), con lo que no se renueva el hueso y este se vuelve más denso, pero menos vital  y más frágil y quebradizo. También se han descrito casos de osteonecrosis maxilar que impide cualquier implantación dental por imposibilidad de sujetar prótesis en un tejido muerto. Es pues normal que nos cuestionemos un tratamiento que parece que genera más riesgos que la propia enfermedad que intentamos tratar.

Lo mismo podemos decir de la prescripción en mujeres postmenopáusicas de calcitonina (hormona que ayuda a fijar el calcio), o del tratamiento hormonal sustitutorio (THS), cuyo uso prolongado se asocia a un aumento del riesgo de padecer cáncer de mama o de útero y de accidentes cardiovasculares o tromboembolismos.

Como conclusión, no hemos de olvidar que todos estos fármacos van dirigidos a frenar la pérdida de masa ósea y que la escasa recuperación que consiguen no es duradera si se deja el tratamiento, y tampoco garantiza menos fracturas (en ocasiones, al contrario). Por tanto, su uso como prevención parece todavía menos justificado.

                                          


Principales posturas y actividades que deben evitarse

• Los movimientos demasiado bruscos y las rotaciones forzadas, especialmente de columna.

• Las posturas con flexión de tronco cuando nuestra columna adopta forma de “C”. Por ejemplo, al coger pesos, cuando permanecemos sentados y nos dejamos caer, al hacer la cama…

• Los ejercicios abdominales clásicos, que además de flexionar el tronco, generan un exceso de presión a nivel pélvico, nocivo en casos de debilidad de la musculatura del suelo pélvico (incontinencia urinaria, prolapsos…).


fuente.- http://www.elcorreodelsol.com/ Artículo de Herminia García (Fisioterapeuta), Pedro Ródenas (Médico Naturista) y Rosalina Sicart (Pedagoga y Terapeuta de desarrollo personal),
imagenes.-Redpacientes/Slideshare/Salud unComo/Instituto Quirúrgico de Andalucía IQA/Plenilunia

08 junio 2017

Acupuntura para la tercera edad

“Además de anestesiar, la acupuntura activaba el sistema inmunológico del cuerpo.” 

Es muy frecuente que a medida que vamos cumpliendo años nos empiecen a apareces los “achaques”. Muchas de estas patologías son propias de la edad, por ejemplo, es normal que nos duela la espalda por deshidratación o desgaste de los discos intervertebrales de la columna vertebral. Es normal que nos duelan las rodillas por desgaste articular… y así podríamos enumerar un gran número de ellas.
Con acupuntura y medicina tradicional china no solamente podemos tratar todas estas patologías que van apareciendo, sino que, además podemos realizar tratamientos preventivos para evitar o frenar el avance de muchas de ellas para mantener la salud de nuestros mayores potenciando su sistema inmunitario.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reportado muchos beneficios para la salud de la acupuntura. En diciembre de 1979, la organización Mundial de la Salud publicó una lista con las enfermedades y patologías para los que la acupuntura ha demostrado ser eficaz.
Entre ellas nos encontramos con patologías respiratorias, musculoesqueléticas y neurológicas que son comunes entre la población mayor de todas las ciudades, aunque si es cierto que dependiendo el lugar de residencia algunas de ellas pueden estar más agravadas que otras.
Uno de los mayores problemas de es el del Dolor Crónico. La artritis reumatoide aparece durante la mediana edad y es más común entre las personas de mayor edad.
Con acupuntura podemos tratar el dolor asociado a la artrosis, artritis, ciática, lumbalgia, etc… colocando las agujas tanto localmente como en otras partes del cuerpo para activar la circulación de energía y así aliviar el dolor producido por el estancamiento.

Tratamiento de una artritis del hombro

En Tu Salud Es Lo Primero combinamos la acupuntura con electroacupuntura, laserterapia, el tratamiento con las ventosas, moxibustión y la auriculoterapia para proporcionar un tratamiento global que alivie los dolores y proporcione una buena calidad de vida, además de evitar la necesidad de tomar antiinflamatorios librándoles de los efectos secundarios que provocan los antiinflamatorios no esteroides o AINE que son los que normalmente se emplean para tratar estos síntomas. 

Otro de los problemas más comunes de nuestros mayores es la inestabilidad al caminar, bien sea por mareos o vértigos o por falta de fuerza en las piernas.
Con acupuntura con electroacupuntura podemos ayudar a fortalecer toda la musculatura de la zona lumbar y las piernas para que puedan desenvolverse en su día a día evitando caídas las caídas que tienen una recuperación muy lenta a estas edades. 

La depresión del sistema inmune también es muy común entre nuestros mayores, lo que provocan que se resfríen constantemente y en muchos casos deriven en bronquitis. Con acupuntura y moxibustión podemos tonificar su sistema inmune para evitarles estas complicaciones y la ingesta excesiva de medicamentos para tratarlos. También podemos emplear la Fitoterapia para tratar algunos de estos problemas, por ejemplo, una infusión de pulmonaria nos ayuda con las afecciones respiratorias, incluyendo los resfriados y los problemas catarrales
La Deficiencia de Riñón también es muy común entre la población de avanzada edad. Según la Medicina China en el momento de nuestro nacimiento disponemos de una energía de Riñón heredada de nuestros padres. Esta Energía puede ser salvaguardada con unos hábitos de vida saludables, pero no puede ser recargada. Por eso a medida que nos vamos haciendo mayores la energía de nuestro Riñón va disminuyendo.


Los síntomas de la deficiencia de Riñón son:

Astenia mental y física.
Pérdida de agudeza auditiva, acúfenos, vértigos, deslumbramiento.
Astenia y dolor de las lumbares y rodillas que se agravan con el esfuerzo.
Polaquiuria nocturna o goteos post-miccionales.
Eyaculación precoz.
Espermatorrea.
Libido baja.
Menstruaciones irregulares o amenorrea.

Con acupuntura, moxibustión y fitoterapia podemos ayudar a regular la energía del Riñón y tratar todos los síntomas asociados, que como podemos comprobar muchos de estos síntomas son muy comunes entre las personas de edad avanzada.
Los riesgos de padecer una Aneurisma Cerebral aumentan con la edad. Un aneurisma cerebral es una enfermedad cerebrovascular en la cual una "debilidad" en la pared de una arteria o vena ocasiona una dilatación o "abalonamiento" de un segmento localizado en la pared del vaso sanguíneo.




Aneurisma Cerebral
Los síntomas de una aneurisma cerebral son:

Cefaleas.
Cambios súbitos en la conducta.
Parálisis de un párpado.
Pérdida del equilibrio o la coordinación.
Pérdida de la visión.
Problemas en el pensamiento o en el procesado del pensamiento.
Trastornos de la memoria de corto plazo.
Trastornos perceptuales.
Visión doble.
Trastornos en el habla.

Con acupuntura podemos tratar todos estos síntomas, después de que la persona pase por la consulta del neurólogo por supuesto, para que pueda retomar su vida normal en el menor tiempo posible.
Como hemos visto con acupuntura podemos tratar muchos de los problemas de la tercera edad. A continuación, detallamos un listado por las patologías más comunes en la tercera edad que podemos tratar con acupuntura.

Dentro del Sistema Respiratorio podemos tratar:

Sinusitis aguda 
Rinitis aguda 
Catarro común 
Amigdalitis aguda 
Bronquitis aguda 
Asma bronquial

Ojo seco

Para los trastornos oculares:

Conjuntivitis aguda 
Retinitis central 
Miopía (en los niños) 
Ojos secos

En las enfermedades Músculo-esqueléticas:

Periartritis escápulohumeral 
Codo de tenista 
Ciática 
Lumbalgia 
Artritis reumatoide 

Enfermedades Neurológicas

Cefalea 
Migraña 
Neuralgia del Trigémino 
Parálisis facial (estadio temprano) 
Neuropatía periférica 
Secuelas de Accidente Vascular Cerebral 
Síndrome de Meniere 
Vejiga neurógena 
Enuresis nocturna 
Neuralgia intercostal 
Dolor del miembro fantasma

Cómo hemos visto, con el uso de acupuntura y medicina tradicional china podemos proporcionar una gran calidad de vida a nuestros mayores, para que así mantengan su independencia el mayor tiempo posible, sin achaque y felices.


Fuente.- http://www.holisticoonline.com/ Artículo de Fernando López Sánchez. Socio de COFENAT nº 5603

imagen.-Salud unComo/Occulus

07 junio 2017

Dolor de piernas y varices!

La variz es una vena que se dilatada y se hincha por debajo de la piel y se produce porque las venas pierden su capacidad para que la sangre vaya en un solo sentido (pues las válvulas funcionan mal, lo que produce que la sangre se estanque y no se mueva) esto es lo que provoca dolor, pesadez de piernas y ¡las odiadas varices! Si no hay un buen movimiento de la sangre (estancamiento), se puede llegar a producir úlceras e incluso tromboflebitis, por lo que hay que cuidarlas mucho, cosa que muchos de nosotros no hacemos.




Los síntomas de las varices suelen ser :

coloración parda-grisácea en los tobillos y pantorrillas
dolor
úlceras en los tobillos
pesadez de piernas
hinchazón
sensación de calor en la piel
calambres nocturnos.

Las varices no sólo aparecen en las piernas, sino también en otras partes de nuestro cuerpo, como pueden ser:



En los testículos, se llaman varicoceles y hacen que los espermatozoides que allí se forman, no les llegue el oxígeno bien y no se desarrollen correctamente por lo que no tendrán movilidad, es una causa de infertilidad masculina

Dentro del recto y del ano, a las que llamamos hemorroides o popularmente “almorranas”. Seguro que a más de uno se le ponen los pelos de punta, sobre todo si acabas de dar a luz! ¿Verdad que sabéis lo que os digo?

¿Qué podemos hacer para mejorar todos estos síntomas? 

Pues lo primero es:
Caminar, para activar el retorno venoso.
Evitar cruzar las piernas, pues puede causar una disminución de dicho retorno venoso.
Poner las piernas en alto.


Si se puede utilizar medias de compresión, sobre todo si tu trabajo es estar muchas horas de pie.
Pierde peso (pues las personas obesas tienen más probabilidad de padecerlas que una que no lo sea).
entre los alimentos útiles se suele recomendar el arándano, frambuesas y grosellas negras, son ricos en antioxidantes.

Utiliza cremas especiales para la circulación tratando de dar masajes desde abajo del pie hacia arriba.
y numerosas plantas como el Castaño de Indias, Cola de Caballo, Arandanos, Milenrama, etc. 


fuente.-http://www.apotecaverde.com/blog/
imagen.-Webconsultas/Drugs.com/Ortopedia Plus