22 junio 2013

OSTEOPATIA PARA LAS PERSONAS QUE SUFREN PROBLEMAS DISCALES

ACLARACIONES:
La misión del osteópata es trabajar en función y a favor de las personas y no luchar contra "patologías". Por tanto, nuestra forma de actuar no va a ser tratando la "hernia discal".  Lo que vamos a hacer, en realidad, es un tratamiento osteopático global para la persona que sufre dicha dolencia. Con ello haremos desaparecer todas las limitaciones mecánicas (restricciones de movilidad) que se presenten en su cuerpo (ya que han colaborado, todas, a crear y mantener la hernia...). Aportamos así una verdadera solución al tratar minuciosamente las causas, así como las consecuencias, del problema discal y vamos creando con ello el caldo de cultivo idóneo para que éste se solucione por sí mismo, de modo natural y sostenible. Para ello tenemos que darle también un mínimo de tiempo a esta recuperación global: A veces más, a veces menos, dependiendo de la gravedad del problema.

Con el trabajo osteopático podemos llegar a experimentar mejoría en diferentes planos, no solo en el músculo-esquelético, sino también en el visceral y en el anímico -todo está fuertemente interrelacionado. También podemos tener en cuenta los aspectos emocionales que hay en el origen de muchas de las dolencias, para llegar así a comprender mejor nuestra salud

Hoy día los neurocirujanos hablan ya de operar en un 3%, máximo un 5%, de los casos de hernia discal (mientras que hace 25 años se operaba todo el mundo). Ya nadie duda de que la mayoría de las hernias no hay que operarlas...

¿Qué pueden hacer todas estas personas que no son operadas?

Cada vez más voces se alzan para decir que en estos casos el tratamiento de elección es el osteopático ya que es el único que consigue no solo que el paciente se restablezca de sus síntomas sino que además trata las causas de la lesión, con lo que el resultado, a la larga, es el mejor (Ver estudios al respecto, al final del presente artículo).
Me viene ahora a la memoria algún caso de clientes que he tratado, en mi gabinete de Osteopatía. Desde el punto de vista médico, estaban diagnosticadas de hernia discal lumbar o cervical, y se les había propuesto operarse, alguno incluso con fecha puesta para la intervención. 

Uno de ellos, después de cuatro sesiones de osteopatía, fue al neurocirujano y éste le preguntó que qué había hecho, a lo que él respondió: "Ir al osteópata"; la respuesta del doctor, ante la evidente mejoría fue: "Pues sigue yendo". Le dio una carta de vuelta para el traumatólogo en la que decía que "con tratamiento médico conservador el paciente había evolucionado de forma muy favorable", decía además que la operación ya no estaba indicada...

Pero desde luego la última palabra, en esto de la utilidad de la Osteopatía, la tiene el usuario. Es quien nos refrenda día a día.

Tal vez el éxito del trabajo osteopático se base en que nosotros no buscamos el resultado yendo de frente hacia la dolencia, es decir que la Osteopatía no se dedica a "tratar la patología" (en este caso la hernia)... sino a realizar lo que, desde nuestro conocimiento, es la acción correcta: Recuperar el espacio perdido y la movilidad fisiológica adecuada en todo el cuerpo de la persona afectada, con especial atención a la zona herniada. Una vez conseguido este equilibrio mecánico, el cuerpo se encargará, con un poco de tiempo, de recuperarse de forma natural de la hernia.

Es decir que la Osteopatía le conviene definitivamente a los individuos afectados de problemas discales (también a los que no los tienen; para no llegar a tenerlos, entre otras cosas...). Sin embargo muchos de los afectados no están al corriente de ello.

En todo caso la responsabilidad sobre su salud es una cuestión personal y cada cual tiene el derecho a informarse y decidir.

En general, cuando se procede a operar sin haber realizado un tratamiento osteopático global, sólo podremos solucionar las consecuencias que se manifiestan del problema de fondo, y eso solo en un nivel vertebral concreto y no siempre definitivamente. De hecho, las tensiones mecánicas y bloqueos que persisten en el resto de la columna vertebral, incluso en el resto del cuerpo del paciente, pueden hacer que surja otra hernia en un nivel vertebral distinto (normalmente inmediato)... o incluso que se llegue a reproducir la hernia en el mismo nivel que antes.

Por eso decimos que el tratamiento directo de esta "patología" y sus síntomas no siempre conduce, a la larga, al resultado buscado (el bienestar, la funcionalidad...) y sin embargo sí puede hacerlo un trabajo osteopático global del individuo.

Es importante entender que el problema, que se manifiesta a un determinado nivel de la columna lumbar o cervical, con frecuencia se debe a que sobre estas zonas se produce una excesiva solicitación mecánica, motivada a su vez por una falta de movilidad en la zona dorsal.

De hecho, es aquí, en la región dorsal de la espalda, donde se proyectan todas las tensiones viscerales relacionadas a su vez con conflictos o represiones emocionales -ira acumulada, exceso de stress emocional, sobrecarga, etc...-. Este bloqueo dorsal expresa que sentimos, de alguna manera, la vida como una pesada carga... Por tanto es importante recuperar minuciosamente la movilidad de todas y cada una de estas vértebras dorsales y aligerar esa carga quitando algunas "piedras" de nuestra mochila particular.

Si no hay un cambio en las actitudes vitales, la propia persona afectada, con el paso del tiempo, podría incluso volverse a "cargar" en exceso. Por eso es importante también mencionar aspectos emocionales para que el individuo sea consciente de cómo ha llegado a enfermar y, de ese modo, pueda optar por realizar esos cambios liberadores en su vida.

Si tratamos eficazmente la zona dorsal del raquis, el tratamiento osteopático sobre las zonas lumbar y cervical - las que suelen dar hernias - siempre será más resolutivo y duradero; además mejorará la inervación e irrigación de las vísceras abdominales, cuyas raíces nerviosas corresponden con dicha zona dorsal que hemos liberado. Más aún: se pueden tratar las tensiones viscerales que hay detrás de esos bloqueos dorsales. E incluso,  con la colaboración de nuestro cliente, podemos, como comentábamos antes, considerar las emociones reprimidas o los conflictos emocionales no resueltos, que están produciendo esas tensiones viscerales. Esto es tratar todas las causas y no las consecuencias últimas... Por último recordemos que el tratamiento osteopático global producirá muchos otros efectos beneficiosos, al mejorar la movilidad general del individuo.

Otra causa habitual de lesiones discales es el acortamiento del músculo iliopsoas; este factor es determinante en las hernias que sufren sobre todo deportistas jóvenes. Este acortamiento del músculo es debido con frecuencia a un abuso de ejercicios un tanto "delicados" para el equilibrio corporal como las llamadas "bicicletas" y "tijeras" que se realizan tumbados boca arriba y con las piernas en el aire. El psoas acortado crea una compresión del conjunto de la columna lumbar, con lo que el caldo de cultivo para la aparición de una hernia ya está ahí.

Desde luego hay otras situaciones que producen un acortamiento del citado músculo, como la posición mantenida en flexión de caderas de casi todos los conductores o chóferes profesionales; la posición en "cuclillas" de muchos obreros que trabajan en el suelo o la inclinación del tronco hacia delante de un dependiente de carnicería - un camarero con una isla frigorífica entre la barra y él...-, etc...

Si en nuestro planteamiento tenemos visión de conjunto antes que nada vamos a hacer elongar el iliopsoas para mejorar la postura lumbar. Es decir que en nuestro trabajo holístico (global) se trata de sanear todo haciendo un generoso mantenimiento mecánico de todo el cuerpo. De lo contrario, no trataríamos las verdaderas causas del problema.

Un osteópata experimentado será capaz de distinguir si la causa principal es debida a sobreesfuerzos, sobreentrenaminento, (como en el caso que acabamos de explicar); si es postural o es más bien emocional -bloqueo dorsal crónico como el antes citado- (si bien pueden ser también causas mixtas: sobrecarga en la espalda por problemas emocionales/digestivos + mala posición en el trabajo y falta de mantenimiento físico/estiramientos + sobreesfuerzo puntual... por ejemplo).

Cuanto más compleja sea nuestra visión (que se ha enriquecido por alejarse del "pensamiento único" u "ortodoxo"), más aguda y simple será la solución (la cuestión está en hacer lo complicado sencillo... pero si no llegas a verlo como es, en toda su complejidad, no lo puedes simplificar); cuanto más simplista y puntual sea la visión de la lesión, más complicada y tecnológica puede llegar a ser la solución (porque no conoces las puertas de salida y necesitarás hacer un túnel en la pared... o porque no sabes deshacer el nudo y optas por cortar la cuerda).

Esta es una visión con perspectiva global de la mecánica de la columna y del cuerpo humano.

Este planteamiento hace que la Osteopatía clásica, realizada por un osteópata  minucioso y riguroso, con un sentido global del cuerpo, consiga que la persona se recupere porque su cuerpo ya no se ve obligado a "producir" o "mantener" la hernia de disco. Así pues nuestra misión no es "combatir patologías" sino propiciar bienestar. Está todo inventado, el problema es hacer un trabajo realmente de calidad. La clave está en la falta de prisas y la confianza en la capacidad del cuerpo de recuperarse por sí mismo si vas resolviendo sus bloqueos.

Recurrir a la cirujía (o a cualquier otro tratamiento local) sin intentar lo que aquí hemos explicado, tiene para mí el mismo sentido que cambiarle la rueda a un coche en cuanto empieza a desgastarse prematuramente y de forma irregular... sin reglarle la dirección, revisar los amortiguadores, el equilibrado de las ruedas, la presión de los neumáticos, etc... Recordemos que al inicio de este artículo os mencionaba la opinión de dos médicos, uno especializado en problemas de espalda y otro neurocirujano, que nos explican que se deben operar solo un pequeño porcentaje (3/5%) de las hernias.

P.D.: Aquí tenéis los resultados del estudio realizado por F. Ricard, publicado en el año 2000:

ESTADÍSTICAS COMPARATIVAS EN LOS TRATAMIENTOS DE LUMBOCIÁTICAS POR HERNIA DISCAL:

"Los resultados del tratamiento osteopático en las lumbociáticas por hernia discal, apoyándose sobre el diagnóstico diferencial etiológico del dolor (técnicas ligamentosas, musculares, técnicas de thrust y flexión distracción), sobre una población de 620 pacientes por hernias discales objetivadas por TAC o IRM se encontró unos 91,32% de buenos resultados. Resultados superiores a los del tratamiento médico (71,04%) y de la cirugía (microcirugía, 61,04%; cirugía clásica, 83%; nucleólisis, 70%). El tratamiento conservador no tiene los inconvenientes de la cirugía (fibroaracnoiditis, inestabilidad, etc.) y siempre se debe proponer antes de la cirugía".

Y otro estudio más, publicado en Stud Health Technol Inform. 2012, 176:496 sobre: método de Osteopatía para el tratamiento de hernias discales. Realizado por Kalinovskaya O. (traducción de Gabriel Díaz G.):

En APTN_COFENAT contamos con grandes profesionales osteopatas.

EL MÉTODO OSTEOPÁTICO PUEDE FAVORECER LA NORMALIZACIÓN DE LA HERNIA DISCAL CERVICAL E INFLUENCIA EN EL PROCESO PATOLÓGICO, EN CONTRASTE CON LA CIRUGÍA QUE SÓLO ELIMINA LAS CONSECUENCIAS (RESUMEN):

La hernia de disco es el desplazamiento del disco en la dirección del canal vertebral. Esto es el resultado de un desplazamiento y bloqueo del segmento vertebral motor y también es la causa de estenosis degenerativa del canal vertebral. La hernia conduce a la compresión de las raíces nerviosas, provocando su isquemia y la alteración de la conducción de los impulsos nerviosos, lo que se traduce en el desarrollo de un cuadro clínico determinado. Se pueden desarrollar parestesias y parálisis, también se alteran las funciones de los órganos internos en un paciente con estenosis central del canal vertebral.

Las hernias de la columna cervical dan como resultado una perturbación en la dinámica circulatoria de la sangre y los líquidos en el cerebro. Los pacientes desarrollan diferentes trastornos motores y de alteraciones de las funciones mentales y, por último, esto disminuye la capacidad de trabajo y calidad de vida. Últimamente se observa una tendencia de rejuvenecimiento de esta enfermedad. El método quirúrgico para el tratamiento de los adolescentes (12-14 años) ya está siendo a menudo utilizado en St.Petersburg (Rusia). Esto despierta la preocupación de los médicos, porque la carga se incrementa en los segmentos vertebrales motores adyacentes del organismo en crecimiento después de la cirugía.

El método osteopático hace posible influir en el proceso patológico, favoreciendo la normalización de la hernia, en contraste con la cirugía que sólo elimina las consecuencias. Tener en cuenta el enfoque global de la biomecánica del cuerpo, le permite al osteópata encontrar y eliminar los patrones patológicos que favorecen el desarrollo de los procesos degenerativos en la columna vertebral. En particular, los métodos dirigidos a equilibrar sistema ligamentoso, incluyendo el ligamento vertebral común posterior para que sea posible eliminar la tensión en el canal vertebral, aliviar dolores y eliminar el bloqueo en el segmento vertebral motor. Los métodos músculo-energéticos permiten establecer el equilibrio entre todos los grupos musculares. Se presentan dos imágenes de resonancia magnética como demostración: hernia discal C5-C6 con el canal vertebral reducido (antes del tratamiento) y la resonancia magnética de la hernia discal C5-C6 en el mismo paciente después del tratamiento. Las imágenes muestran una regresión significativa de la hernia discal con la eliminación de estrechamiento del canal vertebral.

FUENTE.- Carlos Marcos Corral © 2009 www.carlosmarcos.net

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