03 septiembre 2013

VITAMINAS PARA TU PIEL

Aunque hoy en día el mercado ofrece productos cosméticos de todo tipo, en muchas ocasiones no es necesario comprarse cremas caras para mantener una piel sana y bonita.

Existen productos naturales, que podemos consumir vía interna o externa, y que son portadores de una cantidad importante de vitaminas.

Hay muchos alimentos y muchos suplementos que nos valdrían de cosméticos aplicándolos sobre la piel. Y, ¿a quién no le gusta jugar a los “potingues”?

El aloe y el zumo de zanahoria

En la composición química del áloe o sábila se encuentran derivados antracénicos, abundantes mucílagos, ácidos grasos tipo gamma-linoleico, aminoácidos, vitaminas de acción antioxidante (como la C, el betacaroteno o la vitamina E) y diversos minerales como el calcio, sodio, magnesio y cinc.

El zumo de zanahoria se complementa perfectamente con el áloe para obtener un cosmético rico en carotenos, los precursores de la vitamina A.

La mezcla de gel de áloe con unas gotas de zumo de zanahoria da como resultado un cosmético que hidrata, suaviza y nutre la piel. Por su alto contenido en vitaminas y minerales, actúa como un producto antienvejecimiento.




Es adecuado para todo tipo de pieles, ya que conserva la humedad sin engrasar la piel y se puede utilizar para el cutis o para el resto del cuerpo.

La miel y los cítricos

La miel está formada en un 80% de azúcares, básicamente glucosa y fructosa, y también contiene vitaminas y minerales.



Respecto a las vitaminas, destacan las del  grupo B (en concreto, B1, B2, B3 y B6) y la vitamina C.

Los cítricos, que contienen grandes cantidades de esta última, son ideales para mezclar con unas gotas de miel y así obtener un cosmético barato, natural y de buenas propiedades nutritivas y antioxidantes.



Una fórmula eficaz es mezclar 2 gotas de miel fluida con 4 de zumo de naranja. El producto resultante se puede aplicar como crema o sérum de noche.

Si se utilizan los ingredientes en mayor proporción, se puede hacer una mascarilla para retirar posteriormente.

Aceite de germen de trigo, aceite de jojoba y aceite de oliva

La vitamina E se encuentra prácticamente en todos los aceites, aunque estos tres son los que más cantidad contienen. Lo importante es que sean de primera presión en frío, ya que es el método que mejor conserva la vitamina.

Estos aceites se pueden usar tanto para facial como para corporal.

Además de ser antioxidantes y antienvejecimiento por la vitamina E, son nutritivos, regenerantes de la piel e ideales para pieles sensibles o que tienen alergias a productos cosméticos.

En caso de piel grasa, está especialmente indicado el aceite de jojoba, ya que en realidad es una cera líquida que no grasa.

Cualquier aceite se puede utilizar solo o mezclado con cremas faciales o corporales o enriquecido con aceites esenciales.

Además los aceites ricos en vitamina E son ideales para mascarillas capilares.

Estos nuevos consejos se pueden integrar en la rutina para el cuidado de la piel, después de limpiarnos adecuadamente y  a modo de mascarilla.


FUENTE.- http://www.trucosnaturales.com/ Artículo de Mónica Hidalgo

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