17 septiembre 2014

MANGO. FRUTA TROPICAL Y ANTIOXIDANTE NATURAL

Esta fruta tropical es muy apreciada por su dulce sabor y su inconfundible aroma. Con un potente poder antioxidante, lo convierten en una fruta protectora de las dolencias cardiovasculares y del cáncer.
  
El mango y sus orígenes.

El mango es un árbol originario de la India (Mangifera indica L.) y de la familia de las Anacardiáceas o familia del marañón, género Mangifera.



Los orígenes del mango se encuentran en la cultura tradicional del sureste asiático. Cultivado en el sur de Asia desde hace miles de años, el mango es protagonista de leyendas, folklore, ritos religiosos y medicina. Fruta nacional de la India y de Pakistán y árbol nacional de Bangladesh. En el Hinduismo, el Dios Ganesha , simbolizado por la cabeza de un elefante y reverenciado como removedor de los obstáculos, sostiene en sus manos mangos perfectamente maduros como símbolo de los logros de los devotos y de su potencial de perfección. Este simbolismo religioso puede guardar relación con el paradójico ciclo vital del mango: el momento de mayor productividad del árbol de mango tiene lugar durante el mes de mayo que, en las latitudes subecuatoriales del hemisferio norte, coincide con la estación de sequía. Pero además, el mango ya arraigado no requiere de riego y rechaza los incendios: difícilmente podría quemarse durante la época de sequía porque es el período de máximo crecimiento de biomasa y de mayor actividad de la fotosíntesis debido a la menor nubosidad.
Al parecer el nombre inglés mango, deriva del vocablo Tamil “ mangai”.



Las grandes virtudes de esta exquisita fruta.

Las propiedades medicinales del mango las contempla, entre otras medicinas tracionales, el Ayurveda, medicina milenaria de la India.
Según el Ayurveda, el mango maduro ayuda al cuerpo a generar sangre y tonifica al corazón; fortalece todos nuestros tejidos y contribuye a eliminar toxinas y a prevenir el envejecimiento prematuro. Se lo recomienda en particular para fortalecer los intestinos y para combatir el estreñimiento. También se dice que estimula el apetito, mejora la digestión y es benéfico para el hígado. Debido a su naturaleza nutritiva su consumo regular, combinado con leche, es recomendado en el Ayurveda para ayudar a subir de peso. 

La investigación moderna ha permitido conocer más de las propiedades y nutrientes de esta fruta. Lo que más destacamos del mango es su riqueza en azúcares, fibra y vitamina C. Es una de las frutas más ricas en betacarotenos. 

Entre los beneficios que nos reporta:

1.- Es un fruto lleno de antioxidantes, neutraliza los efectos de los radicales libres y fortalece nuestro organismo, por su riqueza en ácidos (málico, palmírico, p-cumárico y mirístico), vitamina C y especialmente por su riqueza en vitamina A. 

2.- Medicina natural preventiva: por su composición en flavonoides, como la quercetina y camferol. Con propiedades antibióticas, analgésicas y vasodilatadoras, estos flavonoides cuidan la salud del aparato circulatorio y respiratorio previniendo de enfermedades como el asma y el alzheimer.

3.- Salud para la vista, disminuye la hipertensión, ayuda a reducir el colesterol y a prevenir enfermedades como el cáncer, gracias a su aporte en vitamina C. Un mango al día (de unos 200 gr) te aporta el 56 mg de vitamina C, el 60% de las necesidades diarias de esta vitamina.

4.- Prevención del cáncer de cuello uterino y de pulmón gracias a la presencia de la beta-criptoxantina, un antioxidante responsable del tono naranja más intenso del tejido de algunas frutas y verduras (naranja, melón, melocotones, maíz...). La criptoxantina es convertida en vitamina A (retinol) en el cuerpo humano. 

5.- Ideal para los nervios: el triptófano, un aminoácido con propiedades relajantes, combinado con la vitamina B ayuda a mantenerte tranquilo y conciliar el sueño. 

6.- "Nos hará sentirnos más felices". Del triptófano presente en el fruto del mango se deriva la producción de serotonina, un neurotransmisor (sustancia encargada de transmitir las señales nerviosas a través de las neuronas) responsable de regular el sueño y el ánimo y conocida como "la hormona de la felicidad". Para que el organismo esté equilibrado necesita unos niveles buenos de serotonina, que nos proporciona sensaciones de calma, bienestar y buen humor. 

7.- Regula el intestino, gracias a las enzimas proteolíticas, capaces de digerir proteínas y absorver mejor el resto de nutrientes.

8.- Favorece el tránsito intestinal, por su alto contenido en fibra, previniendo el estreñimiento.



9.- Excelente fuente de hierro, gracias a su riqueza en vitamina C, que ayuda a asimilar el hierro vegetal. Idóneo para prevenir la anemia en personas vegetarianas y para mujeres durante la menstruación o el embarazo.

10.- Ayuda a mantener el deseo sexual. La combinación de serotonina y cinc favorece la libido y la consecución de mejores orgasmos.

Grandes posibilidades culinarias.

Los mangos pueden disfrutarse como fruta, en ensaladas, en licuados, jugos y aguas, para preparar salsas, encurtidos ( mango verde), deshidratado y de múltiples formas. También se han utilizado los mangos y otras partes de la planta con fines medicinales desde hace miles de años.
El mango, gracias a las enzimas proteolíticas, ablandan las carnes y consiguiendo una textura más suave y digerible. En los países asiáticos se utiliza para sazonar y conservar pescado y carne. 
La jugosa pulpa del mango es perfecta para añadir cortada en finas láminas a las ensaladas veraniegas. Por su vivo color e intenso aroma también "alegra" las macedonias de frutas. 



16 septiembre 2014

FATIGA CRONICA

(Encefalomielitis miálgica, SFC) es una enfermedad neurótica que afecta a varios sistemas a la vez, inmunológico, cardiovascular, endocrino e inmunológico.

Hablamos de fatiga crónica cuando cuando llevamos más de 6 meses con sensación de fatiga, es decir, con algunos de los síntomas siguientes:

Fatiga severa.

Cualquier cosa supone un gran reto. No tienes fuerzas para hacer nada.
Sensación de sueño aunque hayas dormido muchas horas.
Fiebre o febrícula.
Dolores en las articulaciones y musculares. A veces tienes sensación de que te duele todo el cuerpo.
La luz, los cambios de temperatura y los ruidos resultan molestos.
Tienes sensación de tener la gripe siempre.
Pierdes la memoria y te cuesta concentrarte.
Faringitis crónica.
Disfunción sexual.
Estados de depresión y trastornos de personalidad.
A veces puedes tener la sensación de no saber donde estás, sentirte desorientado.
Tienes mas sensibilidad en los ganglios (adenopatías) y en las axilas.
Situaciones de estrés o de mucha actividad física te superan. Te cuesta respirar.
Puedes sentir mareos y náuseas.
Si haces un esfuerzo aún te sientes peor y te sientes así de mal durante todo el día.
Aunque descanses no te sientes descansado.
Puedes tener bajadas de presión.
Piel pálida.
Irritabilidad.
Si cambias de postura tienes taquicardias.
Colon irritable.
Insomnio.
Problemas al miccionar (hacer pipí).
Anorexia y cambios de peso.
Cambios de temperatura corporal.

Esta enfermedad se da mayoritariamente en mujeres y suele presentarse desde los 30 años a los 50.

No hay que quitarle importancia a esta enfermedad ya que es la causa de muchas de las muertes debidas a suicidios, infartos, cánceres...ya que afecta a varios sistemas a la vez.



Hay distintos grados de fatiga:

Fatiga aguda o transitoria. Dura poco tiempo y se va haciendo reposo. Suele ser producida por un esfuerzo físico o mental que normalmente no hacemos.

Fatiga crónica secundaria. Esta también dura más de seis meses y existe una causa que la justifica. Si no se sabe porque aparece el cansancio sería una fatiga crónica idiopática. Esta enfermedad suele estar ligada a una baja actividad inmunitaria de nuestro organismo.

Fatiga de grado I. El cansancio aparece al realizar un esfuerzo fuera de lo norma, con lo cual la persona hace vida normal y no comporta ningún cambio en su vida.

Fatiga de grado II. Afecta a la persona de tal manera que le cuesta mucho realizar algún trabajo e incluso es incapaz de finalizar el trabajo.

Fatiga de grado III.  No puede hacer vida normal. Cualquier trabajo lo supera y solo puede hacer pequeñas tareas que duren poco tiempo.

Fatiga de grado IV.Esta suele durar como mucho diez días y en un estado en el que la persona no puede ni levantarse de a cama sin ayuda.

Para lograr que el cuerpo tenga más energía es importante comer cada tres horas. No deben ser grandes comidas, cosas ligeras.

Es importante mantener una buena dieta.

Deberías comer:

Pan.
Algas.
Cereales.
Pasta.
Legumbres. Lentejas, habas.
Verdura.
Arroz.
Cerveza.
Jugos naturales.
Productos ricos en fibra.
Avena.
Naranjas, mandarinas, papaya, pomelo, kiwis, uva, plátanos...



Deberías evitar:
Dulces.
Chocolate.
Embutidos.
Azúcar.
Café.
Gaseosa.



Remedios naturales para la fatiga crónica:

 Alimentos conVitamina C. .
 Alimentos con Hierro. 
 Eleuterococo, Romero y Ajedrea. 
 Maca. 
 Regaliz. 
 Jengibre. 
 Romero. 
 Tomillo. 
 Lavanda. 
 Hipérico. 
 Melisa. 
 Equinácea. 
 Ginkgo Biloba. 
 Gingseng y guaraná. 
 Zinc y vitaminas del grupo B.

Jugo de espinacas (1 manojo) con apio (2 tallos). Limpiar y licuar los ingredientes con un poco de agua (1 taza). Tomar un vaso cada mañana una semana entera.

Jugo de naranja (1), limón (2) y manzana (1). Extrae el jugo de los limones con la ayuda de un exprimidor o usando un tenedor/cuchillo. Lava y pela la naranja y la manzana. Pon todo en la licuadora con una taza de agua. Toma este jugo en ayunas, una vez al día.

Jugo de melón (1 trozo), miel (1 cucharada), leche (1/2 vaso), huevo (1), ajonjolí (1 cucharada) y linaza (1 cucharada). En la licuadora pon la leche, miel, huevo, melón y linaza. Por otro lado, pon el ajonjolí en una sartén hasta que quede dorado. Una vez dorado, lo dejas enfriar y lo añades a la licuadora con los demás ingredientes. Lícualo todo. Toma este potente jugo sólo en los momentos que te sientas muy cansado.



Jugo de uvas (media taza) y pasas (5). Limpia bien todos los ingredientes. A las uvas recuerda que debes quitarles el rabito. Pon todo en un licuadora. Pásalo por un colador. Toma una vaso cada día.

En los días que nos sintamos realmente decaídos y sin ganas de nada porque no tenemos fuerzas es porque nos falta energía. Los expertos recomiendan una serie de alimentos como pimientos, cítricos y kiwi. Estos productos aportan a nuestro cuerpo vitamina C, la misma que estimula la producción de colágeno, responsable de la tonicidad.

Y otro remedio muy recomendado y que funciona casi siempre es tomarse un tiempo en el cuarto de baño para darse un baño relajante y sin prisa. Eso sí, acompañado de un remedio natural muy eficaz.

Prepararemos una bolsa para ponerla bajo el agua bien caliente  con los siguientes ingredientes:

- 10 gramos de hojas de salvia
- 10 gramos de hojas de romero
- 10 gramos de corteza de canela.


Dejamos la bolsa durante 10 minutos bajo el agua hirviendo y cuando el agua tenga una temperatura ideal para meternos dentro calentita pero que no queme) tomamos un baño por lo menos de 15 minutos.


FATIGA según el Diccionario de las Enfermedades Emocionales.

La definición siguiente se refiere a una persona que se siente cansada muy a menudo o siempre, sin razón aparente, que experimenta una sensación de laxitud, de falta de energía y falta de fuerza muscular.
A esta persona le falta una meta concreta en su vida. Para alimentar el cuerpo emocional, todo ser humano necesita experimentar deseos. Una meta es el deseo de realizar algo concreto en el "hacer" o en el "tener". Nuestro cuerpo emocional o cuerpo de deseos está contento cuando tenemos al menos una meta a corto plazo, una a mediano plazo y otra a largo plazo. En lugar de actuar para realizar tus metas, la persona fatigada está demasiado agarrada de sus pensamientos llenos de preocupaciones y temores, que la bloquean y consumen su energía.
Si padeces este problema, es muy posible que creas que no mereces algunas cosas o tal vez te tomes la vida extremadamente en serio. Tu actividad mental ocupa demasiado lugar en comparación con tu actividad física. Comienza por apreciar todo lo que tienes en tu vida presente y dedica un tiempo a sentir lo que te resulte agradable en el momento. Después, haz una lista de lo que te gustaría hacer y elabora un plan concreto para realizarlo.

No es importante cuánto tiempo te lleve; lo que importa es que alimentes a tu cuerpo de deseo.


09 septiembre 2014

¿INFLUYE LA FLORA INTESTINAL EN LA CONDUCTA Y LAS EMOCIONES?

La conexión entre la flora intestinal y el cerebro, hasta el punto de influir en las conductas y emociones, es algo que todavía tiene un largo recorrido en la investigación, aunque ya existen estudios que evidencian que un desequilibrio en las bacterias del intestino afecta, por ejemplo, en la respuesta ante el estrés



Billones de bacterias de distintas familias pueblan nuestro intestino con la misión de hacer funcionar nuestro organismo de forma óptima. Si nuestra flora intestinal es insuficiente o no es de buena calidad, a causa de hábitos de vida poco saludables, puede provocar enfermedades como alergias, diarreas o cáncer de colon, entre otras muchas.

La alimentación a base de probióticos (yogures y otras leches fermentadas) y fibra (cereales, legumbres, fruta…) es básica para mantener el equilibrio de la macrobiota, pero también hay que prescindir de antibióticos,  laxantes, tóxicos como el tabaco o de la vida sedentaria.

Y no solo para evitar daños físicos. Ahora la ciencia investiga si la calidad de la flora intestinal afecta también a nuestro comportamiento o si nuestra conducta y nuestras emociones también inciden directamente sobre el estado de las bacterias del intestino.



“Todo está relacionado, es un círculo”, explica la doctora Margarida Mas, autora del libro “Las maravillas de la flora” (Editorial Amat). Cuando se regula la flora gracias a la acción de probióticos y prebióticos (compuestos presentes en la dieta que estimulan el crecimiento o la actividad de las bacterias) “sí parece, según algunos estudios, que prevalece el bienestar psicológico”.

Esta satisfacción es difícil de medir en personas porque es muy subjetiva y está relacionada con otros factores, pero sí se ha visto claro en modelos animales. Un ratón de laboratorio nacido ex profeso sin flora intestinal tiene conductas radicalmente diferentes, incluso con rasgos autistas, a otros que sí la tienen. “Sufren dificultad para socializar”, apunta la doctora Mas, divulgadora y consultora de comunicación en el ámbito de la salud.

Conexión intestino-cerebro

Si los ratones sin flora son menos sociables que los demás es algo que todavía la ciencia tiene que confirmar con más estudios. Pero lo que sí está ratificado es la estrecha relación entre el cerebro y el aparato digestivo. ¿Quién no se ha sentido indispuesto ante una situación que genera nervios como un examen o una entrevista de trabajo? ¿A quién no se le ha cerrado el estómago ante la sensación de estar enamorado?

Se trata de una comunicación bidireccional que conecta el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) con el sistema nervioso entérico o digestivo-intestinal. Así, reaccionamos a estímulos como el hambre, el estrés o las emociones.



Las investigaciones se dirigen ahora a verificar que este eje cerebro-intestino se amplía a un tercero: la flora, lo que probaría el poder que las microbacterias tendrían sobre nuestro cerebro y sobre nuestra conducta.

“La relación que hay entre el cerebro, la flora y las emociones está poco investigada. Hay estudios muy preliminares. Saber exactamente a nivel clínico cómo puede repercutir es difícil de precisar”, señala la especialista.

Está constatado que las bacterias tipo lactobacillus y bifidobacterium son capaces de producir ácido gamma-aminobutírico, un neurotransmisor del cerebro que se encarga de regular muchos procesos psicológicos y cuya disfunción está relacionada con la ansiedad y la depresión.
Otro hallazgo, por ejemplo, se refiere a la serotonina o sustancia de gran influencia en los circuitos cerebrales implicados en la regulación del estado de ánimo que se encuentra en altas cantidades en el intestino.
El psicobiótico
Los próbioticos o alimentos ricos en bacterias saludables, como es el caso de los yogures y otras leches fermentadas, también pueden tener una influencia positiva en nuestra conducta. En un estudio, que se cita en “Las maravillas de la flora”, se combinaron dos probióticos (lactobacillus y bifidobacterium) para ver sus efectos primero en animales y luego en humanos.
El resultado fue que la conducta ansiosa en los animales se había reducido, mientras que en las personas se habían mejorado las sensaciones psicológicas, además de disminuir el cortisol en sangre, una de las hormonas que intervienen en el estrés.

Por eso ya algunos expertos hablan del término “psicobiótico” como un cruce entre un fármaco psicotrópico y un probiótico dada la influencia que este tiene no solo en el colon, sino sobre algunas sustancias que afectan al cerebro.
“Son datos muy preliminares y sacar grandes conclusiones es difícil”, advierte Margarida Mas. Existen estudios que apuntan la idea de utilizar probióticos de laboratorio “como tratamiento complementario a fármacos que tratan trastornos ansiosos o depresivos, ya que podrían ayudar a que el efecto fuera mayor. Pero esto todavía es bastante preliminar”.
La revista Gastroentorology publicó hace unos meses un estudio realizado en mujeres sanas, sin alteraciones psicológicas ni intestinales, que trataba de evaluar la repercusión del consumo de probióticos sobre el cerebro. Estas mujeres tomaron durante semanas una leche fermentada con bifidobacterias y se observó mediante una resonancia magnética que se produjeron cambios en la actividad cerebral en aquellas regiones que modulan emociones y sensaciones.
La alimentación y las emociones también van de la mano. Comer bien, de forma placentera nos proporciona una sensación de bienestar, “pero si comemos mucho o alimentos poco saludables nos podemos sentir ansiosos, molestos”. Además, el estado de ánimo también puede dirigir nuestras apetencias y hacernos escoger entre un alimento y otro.
“No solo es el hecho de comer, solo ver una comida que consideramos no saludable nos produce malas sensaciones, de culpabilidad o de ansiedad. Es difícil establecer el mecanismo de todo esto pero sí se ha visto que hay muchas relaciones que son del eje flora intestinal-cerebro”, señala la experta.
FUENTE.- http://www.efesalud.com/  Artículo de Ana Soteras


PEQUEÑOS CONSEJOS PARA EVITAR CONTRAER HONGOS

Con la llegada del calor nuestra indumentaria cambia para adaptarnos a las temperaturas que nos rodean. Optamos por fibras más ligeras y naturales para así conseguir una mejor traspiración de nuestro cuerpo. Este uso de ropa más adecuada también nos ayudará a evitar algunos males como la aparición de hongos en determinadas partes del cuerpo. Al hilo de esto, en esta ocasión nos vamos a detener en como evitar que lo s hongos hagan acto de presencia.



La subida de las temperaturas y el aumento de la traspiración corporal suelen ser dos motivos importantes que desencadenan en nuestro organismo la aparición de hongos y demás problemas dérmicos que pueden acabar por pasarnos factura. Evitar su aparición es sencillo si seguimos una serie de consejos. Es necesario poner atención y cuidar que nuestra piel, en especial las zonas más complicadas, permanezcan secas y sin riesgo de padecer hongos.

Ante todo es importante que sepamos que los hongos tienden a aparecer en aquellas partes que no están tan expuestas al exterior y que tienen una mayor sudoración que se traduce en humedad. Es el caso de los pies, las axilas o las ingles. En este caso debemos ser especialmente cuidadosos con estas partes del cuerpo, para evitar la formación de problemas en ellas. Intentar que siempre estén secas y con una higiene óptima será nuestro objetivo a la hora de evitar los hongos.

La ropa adecuada

En primer lugar repararemos en la ropa que vamos a utilizar. Es necesario que nos decantemos por prendas naturales que traspiren y nos eviten la acumulación de sudor en estas zonas. Cambiarnos habitualmente de ropa para mejorar la higiene, y evitar que se humedezcan es esencial para evitar la aparición de hongos. En el caso de los pies, es bueno que nos cambiemos de calcetines más de una vez al día si la sudoración es excesiva, así como cambiarnos de camiseta o de ropa interior.

La limpieza

La limpieza es esencial, sobre todo en estas zonas. Al sudar, en estas partes se desencadena un proceso de fermentación que produce una serie de bacterias que alimentan la formación de hongos y demás alteraciones dérmicas. Evitar esto comienza por eliminar la acumulación de sudor en estas partes mediante la limpieza habitual de las mismas. Ducharos a diario una vez e incluso más será una buena opción para conseguir evitar la acumulación excesiva de bacterias en estas zonas.



Sustancias para controlar el sudor

El uso de determinadas sustancias en estas zonas complicadas es una buena ayuda a la hora de mantener alejados los hongos. En el caso de los pies, será muy bueno el uso de polvos de talco, que nos ayudarán a eliminar parte de la sudoración, y con ello la humedad que se genera. En las axilas será de gran utilidad el uso de desodorantes anti traspirantes, que regularán el exceso de sudoración. En la parte de las ingles también podemos utilizar polvos de talco o pomadas encaminadas a evitar el exceso de sudoración.



Cuidado con las zonas comunes

Es importante que tengamos esto en cuenta, sobre todo a la hora de compartir zonas comunes, algo muy habitual en verano, sobre todo en piscinas o en gimnasios donde la proliferación de hongos es elevada debido a que se dan las condiciones idóneas para que esto suceda. En estos lugares es necesario evitar el contacto directo con la superficie en cuestión, ya que los hongos se adquieren con facilidad y se dispersan de manera muy rápida.


08 septiembre 2014

APTN_COFENAT CONTRA LOS CURSOS EXPRÉS

Ante el comienzo de lo que puede considerarse el curso académico,  APTN_COFENAT, principal asociación profesional del sector de las Terapias Naturales, con  más de 10.400 asociados manifiesta  que la existencia  de cursos y seminarios “exprés” que aprovechando la situación de crisis, y el auge de las terapias naturales, aseguran dar en muy poco tiempo una cualificación laboral para la práctica de algunas terapias,  no son una forma de engaño destinada a obtener beneficios impartiendo una formación escasa e inadecuada para la práctica de estas terapias.



A nuestro juicio lo único que se consigue con esta práctica de cursos exprés es fomentar el intrusismo profesional con personal poco cualificado, provocar inseguridad en quienes pudieran recurrir a esos profesionales poco preparados, y generar aún más desconfianza de la Administración en el conjunto de las terapias naturales y los profesionales. No entendemos por ello que existan asociaciones que se denominan profesionales que los amparen.



Los profesionales de las terapias naturales llevamos años tratando de convencer a la Administración de la seriedad de nuestro trabajo y sólo  podremos conseguirlo si entre todos demostramos que la preparación y formación de los profesionales tienen un rango académico igual o equivalente al de los estudios universitarios.  Es por eso que estamos profundamente en desacuerdo con ofertas como una recientemente publicitada  que ofrece un curso de Naturopatia en 6 meses con una carga lectiva de 300 – 500 horas.  Ciertamente la oferta puede resultar atractiva, los alumnos atraídos por el reclamo de un aprendizaje corto a buen precio renuncian a otros cursos más completos, mientras que las escuelas que los ofertan aumentan sus beneficios, sin importarles que una vez  que sus alumnos terminen el curso no sean capaces de afrontar con garantías soluciones a los diversos problemas de aquellas personas que acudan a verles en la creencia de visitar a un profesional cualificado.



Desde APTN_COFENAT a través del gremio de escuelas velamos porque la formación sea la adecuada en cada una de las terapias naturales, por lo que hemos establecido para su enseñanza unos estándares de calidad, que en el caso de la Naturopatía, la Osteopatía, la Homeopatía o la Medicina Tradicional China conllevan una formación de 3-4 años, mínimo,  a razón de 4000 horas lectivas, adecuándonos así al plan de Bolonia.



Los profesionales de las terapias naturales  trabajamos con personas y por tanto tenemos la obligación de recibir la mejor formación posible, de exigirla, de buscarla en aquellos centros  que garanticen la calidad suficiente para afrontar los retos de la vida profesional.  A todo aquellos que estén interesados en empezar en el maravilloso mundo de las Terapias Naturales, cualquiera que sea y tengan dudas sobre la calidad de los estudios que una determinada escuela les oferta,  no tienen más que ponerse en comunicación con nosotros a través del correo formacion@aptn-cofenat.es y estaremos encantados de asesorarle sin ningún tipo de compromiso, porque las Terapias Naturales tienen que ser respetadas en todos los ámbitos.

Queremos recordar finalmente que APTN_COFENAT es  la única asociación española que por su seriedad, trasparencia y profesionalidad,  ha sido elegida para trabajar en el grupo europeo de regulación de las Terapias Naturales. Nuestro objetivo es conseguir en nuestro país su regulación  para así garantizar al usuario una seguridad en los tratamientos que recibe del profesional,  y al profesional la protección jurídica necesaria a la hora de ejercer su derecho a trabajar.  Y una adecuada formación es el pilar básico sobre el que aspiramos a conseguir nuestros objetivos.

Departamento de Comunicación de APTN_COFENAT  www.cofeant.es