13 noviembre 2014

PH, CANCER, NANOPARTÍCULAS Y DIETA ALCALINIZANTE.

Científicos de la Universidad española del País Vasco (UPV), crearon un método de tratamiento capaz de diferenciar las células cancerígenas y liberar fármacos en ellas, sin afectar las sanas. El novedoso tratamiento consiste en la utilización de nanohidrogeles.

Como la investigación de nanopartículas está de moda y el tratamiento del cáncer nunca deja de estarlo, compartiremos esta vez sobre esta interesante noticia.



En primer lugar hay que aclarar qué significa “nano” ¿Por cierto, alguien se acuerda de Mork y Mindy?. Nano, nano.

Nano se refiere a que la partícula tiene una o mas dimensiones del orden de 0.1 milésimas de milímetro (100 nanómetros). Es decir, estamos hablando de partículas muy, muy pequeñas. Más grandes que los atómos y algunas moléculas, pero más pequeñas que los virus y bacterias.

Hoy en día se habla mucho de nanopartículas, nanotecnología y hasta nanorobots. Es un tema de mucha actualidad.

Por otra parte, los hidrogeles son polímeros en forma de red que se hinchan por absorción de agua, pero que no se pueden disolver en ningún líquido. ¿Alguién llegó a ver los muñequitos que al meterlos en agua crecían de tamaño? Ese es un ejemplo de hidrogeles. En el caso de los nanohidrogeles, estamos hablando de partículas de hidrogeles de tamaño “nano”, es decir, de 0,1 milésimas de milímetro.



El procedimiento desarrollado por los científicos españoles consiste en lo siguiente: colocan un fármaco anticancerígeno dentro de las partículas del nanohidrogel y le adicionan ácido fólico. Estos nanohidrogeles así preparados son capaces de detectar cambios en el grado de acidez del medio celular. El pH de las células cancerígenas es más ácido de lo normal en el cuerpo (el pH de la sangre es, con muy pequeña variación alrededor de 7,4; en tanto que en la zona donde se localiza un cáncer es de 4,7 a 5,2). Los nanohidrogeles se desplazan a través del torrente sanguíneo hasta detectar la zona de bajo pH, y al llegar a allí, el ácido fólico que contienen les permite penetrar la membrana de las células cancerígenas. Una vez dentro, el cambio de pH favorece la absorción de agua, con lo cual los nanohidrogeles se hinchan hasta que liberan el fármaco, dentro de la célula. Esta revolucionaria técnica, permite al fármaco actuar directamente en las células cancerígenas sin perjudicar las sanas.

 Esta, hasta ahora, era la mayor objeción que se le hacía a los tratamientos con quimioterapia, que a veces hacen más daño que bien. Es realmente una idea genial.

¿Espectacular verdad? Nos hace sentir partícipes de una historia de ciencia ficción. ¡Sustancias “inteligentes”!. Que se comportan de manera distinta en ambientes diferentes.

Pero, un momento... ¿Alguien ha recapacitado en la afirmación anterior de que las células cancerígenas están más ácidas de lo normal? ¿Por qué sucede ésto?. ¿No sería más sensato estudiar esta anomalía para evitar que se forme el cáncer, en lugar de tener que tratarlo?
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LA DIETA ALCALINIZANTE Y LA SALUD
El llamado pH es un indicador del grado de acidez o de alcalinidad de una solución. Se mide en una escala que va de 0 a cerca de 7 para lo ácido (mientras más bajo más ácido) y por encima de 7 hasta 14 para lo alcalino (mientras más alto, más alcalino). El pH 7, es neutro (como el agua pura).



El pH normal de la saliva oscila entre 6,5 - 7,4 , el de la orina entre 5,5 – 6,5, y el de la sangre tiene un margen muy estrecho (7,38 - 7,42). El pH de la sangre es tan importante que debajo de 7 o por encima de 7,8 sobreviene la muerte. Es pues, un parámetro fundamental en el monitoreo de la salud.

Algunas de las enfermedades asociadas a una acidificación de nuestro cuerpo son:

Cáncer
Artritis reumatoide
Artrosis
Osteoporosis
Asma
Bronquitis
Sinusitis
Enfermedad de Crohn
Enfermedad Celíaca
Esquizofrenia
Esclerosis múltiple

O sea, que no es sólo el cáncer.

La variable que más influye en las variaciones de pH de los fluidos corporales es nuestra alimentación diaria. Una dieta basada en alimentos acidificantes (que no es lo mismo que alimentos ácidos) baja el pH; mientras que una dieta basada en alimentos alcalinizantes, lo sube.




¿Entonces qué comer?

Los alimentos acidificantes 

Son las carnes (res, pollo, cordero, pavo, pescados, mariscos), los quesos, los huevos, las grasas (todas), el azúcar y todas las harinas (carbohidratos).

Los alimentos alcalinizantes 

Son, en general, todas las frutas (incluidas las cítricas) y los vegetales.

Para el mantenimiento de la salud, es recomendable ingerir una proporción de aproximadamente un 20-30 % de alimentos acidificantes y un 70-80 % de alimentos alcalinizantes.

Queda ahora como tarea, que cada quién se cerciore de qué proporción de alimentos acidificantes/alcalinizantes consume cada día y sabremos hacia donde estamos llevando a nuestro cuerpo. Una dieta plena de frutas y vegetales es la mejor inversión que podemos hacer por el mantenimiento de nuestra salud. Y sin necesidad de sustancias “inteligentes”. Basta con que el inteligente sea Usted, sobre todo a la hora de comer.


fuente.- Artículo de Eugenia Reboll

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