11 febrero 2017

LA EVOLUCION DE LA TERAPIA FLORAL, RECUPERANDO NUESTRA MEMORIA

Hahnemann empezó a trabajar y yo reclamo la libertad de seguir sus pasos. Todas las grandes mejoras de la ciencia han sido hechas por hombres quienes se han despojado de las ataduras de las enseñanzas anteriores y comienzan con una revisión completa y radical de toda la materia”1

  El año pasado se cumplió el 80 aniversario de la muerte de Edward Bach, creador del sistema floral que lleva su nombre: las flores de Bach, y desde entonces la Terapia Floral, y más concretamente los 38 remedios florales que constituyen el sistema Bach, se han expandido por todo el mundo tras ser recomendados en 1983 por la OMS2. Sin embargo esta expansión ha debilitado el verdadero sentido de la propuesta revolucionaria de Edward Bach: transformar el paradigma reinante en su época e instaurar una nueva visión de la salud entroncada con la dimensión psicoespiritual del ser humano.



  Cuando Bach, en 1.930, deja Londres y su pasado como médico, bacteriólogo, patólogo y homeópata y regresa a Gales, su país natal, buscando lo que debería ser la medicina del futuro3, no solo buscaba remedios naturales, se hallaba inmerso en una búsqueda personal a través de la fusión con la Naturaleza4, que le permitió rescatar del olvido el verdadero Arte de Sanar, que ha estado presente desde el origen del hombre a través de la “Tradición” y que perdió protagonismo a partir del Renacimiento con la instauración de uno de los paradigmas reinantes hasta entonces.  

  Los diversos Paradigmas.  

  Un paradigma podría ser definido como el conjunto de leyes, instrumentos, valores morales y conceptos que comparte una comunidad humana en una determinada época. Un paradigma sería, en definitiva, una concepción del mundo, una manera de ver la vida o de interpretar las cosas5. Si nos referimos a la sociedad científica, ésta se centra en la visión estructurada de una serie de leyes que dan autenticidad y validez al campo de la investigación y el desarrollo en las áreas específicas de estudio, según el paradigma establecido, por lo que la ciencia que se practique de acuerdo de ese paradigma será la ciencia oficial, la seria, y se aceptará como “Ciencia”, concepto este que hoy en día es sinónimo de Verdad absoluta.  

  En la actualidad, la Ciencia como concepto y su cosmovisión dentro del paradigma reinante es única, y los logros obtenidos por esta ciencia, de acuerdo al paradigma establecido, se expande con una rapidez inusual en la historia de la humanidad gracias a los medios de comunicación. Esto, en el pasado no era así y hubo épocas en las que convivieron diversos paradigmas en sociedades y civilizaciones diversas, sin interferirse, mostrando diversas posibilidades de interpretar y actuar en el mundo.

Paracelso
  Edward Bach vivió inmerso en dos paradigmas, su formación médica le educó de acuerdo a la cosmovisión imperante en el siglo XX, instaurada como ciencia desde el renacimiento, que se caracterizaba por una concepción del mundo radicalmente dualista y materialista, cuyo origen se remonta a la ciencia de los Medos (Persas), de ahí el epíteto “medicina” para las ciencias de la salud, del que devino el pensamiento zoroastriano y del Zend-Avesta, donde la dualidad bien-mal están presentes en toda su cosmovisión. El otro paradigma, desde el que Bach percibió el mundo, emergió en su conciencia tras conocer la obra de Paracelso, Culpepper y Haenneman entre otros grandes alquimistas de la antigüedad, a través del Club de Cooper y su vínculo con la Masonería, cuya percepción del mundo estaba vinculada al pensamiento egipcio asentado sobre la idea unitarista de la que derivaría la escuela alejandrina de los herméticos6.     

 Es pues a partir de 1.930 cuando Edward Bach se decanta por el paradigma “Kémico”7 abandonando todo lo que hasta entonces había sido una brillante carrera “científica”, con la intención de instaurar en el marco oficial de esa misma institución, de la que él formaba parte hasta entonces, un modelo terapéutico que no prosperó pero del que emanó lo que hoy conocemos como Terapia Floral. Sin embargo, como veremos más tarde, lo que hoy conocemos como Terapia Floral no es más que una interpretación parcial de todo el corpus que Bach nos legara en su día rayando, en ocasiones, con la percepción de la que Bach quiso desmarcarse en 1930, cuando abandonó Londres y el paradigma imperante en el mundo sanitario.

  Espagíria, la alquimia vegetal  en la obra de Edward Bach.  

  La medicina espagírica o kemicina, se fundamenta en estrictas leyes herméticas, nacidas del paradigma egipcio, diferenciándose sus leyes y principios de los conceptos médicos y farmacológicos actuales. A través del Arte o forma de proceder en la alquimia, se podrá obtener un "extracto vegetal vivo", siguiendo los pasos que recomienda la Tradición, los cuales nos explican los fundamentos teóricos del proceso de laboratorio, según la doctrina hermética. El producto de este proceso sería desechado por la Química moderna que, en su necesidad de validar la acción terapéutica del remedio, sometería el resultado al análisis e, incluso, al espectrógrafo de masas, buscando moléculas sin reparar que la naturaleza de éste procedimiento está amparado por una percepción de la Vida que nada tiene que ver con la materia exclusivamente, pues tanto la Espagíria como su hermana mayor, la Alquimia y en definitiva todas las ciencias emanadas del paradigma hermético, responden en realidad a otro lenguaje científico, a otras categorías, a otra forma de ordenar al Caos y, por tanto, a otra concepción del ser humano y del Universo.  Por ello difiere de la visión y actuación en carácter de salud y enfermedad de la ciencia médica establecida socialmente en este momento histórico de la humanidad.

  La medicina hermética, desde sus orígenes, considera a toda enfermedad del cuerpo como reflejo de una enfermedad del alma individual, y por tanto como a una distorsión del Espíritu de la Naturaleza. Desarrolló un sistema basado en la curación por lo semejante al que se llamó también medicina simpática, ley de las signaturas y, a partir del siglo XVIII, homeopatía. Es obvio que Bach formó parte de éste linaje y, como ya hemos explicado, y afirmado por él mismo, se nutrió de las ciencias herméticas y desarrolló un sistema de salud que aun hoy nos guarda sorprendentes tesoros.

Edward Bach
 Los 38 remedios de Bach no son una colección de flores, son elementos de un sistema.  

  Bach elabora  los 38 remedios en dos etapas: solar-ebullición, con 19 remedios en cada vía, manteniendo un vínculo entre ellos8, es decir, cada uno de los remedios de la   primera serie de 19 está emparentado con uno de la segunda serie de 19, poniendo de manifiesto una estructura definida, una idea que, desde el comienzo, se asienta en un conocimiento arquetípico que ha sido manifestado por todas las culturas en el devenir histórico de la humanidad y que Carl G. Jung liga claramente a la Psique como elemento constitutivo de la naturaleza humana.

 Estos treinta y ocho remedios están elaborados, según se desprende de los escritos de Bach, en función de la observación de los “tipos” de humanos y de la necesidad que tenían éstos de un remedio específico para expresarse desde su Naturaleza. Edward Bach comenzó elaborando doce remedios, uno para cada tipo de personalidad que, según él, existían en la humanidad. Elaboró 12 remedios para favorecer la fidelidad a la personalidad y así la sujeción al alma, aliviando el dolor de los “desvíos” de aquellos que se separaban de la senda. En palabras de Bach: 
Fundamentalmente hay doce tipos primarios de personalidad, existiendo el positivo y el negativo de cada uno. Estos tipos de personalidad están indicados por el signo del Zodiaco en el que se encuentra la luna en el momento del nacimiento, y su estudio nos dará los aspectos siguientes:

El tipo de personalidad. Su objetivo y su trabajo en la vida. El remedio que le asistirá en este trabajo.  
Nosotros, como curadores, tratamos sólo con los aspectos negativos de los doce tipos. El secreto de la vida es ser honestos con nuestra personalidad, en no sufrir interferencias de influencias externas…9   
  Estas doce tipologías, con sus respectivos remedios, con un positivo y un negativo (una manera de temer y una manera de amar) son como ya sabemos:  
Impatiens, Gentian, Clematis, Cerato, Vervain, Centaury, Scleranthus, Chicory, Agrimony, Mimulus, Water Violet, Rock Rose.

  Tras un periodo de trabajo con los doce curadores Bach observa que algunas personas están muy alejadas de su tipo primario de personalidad y decide incrementar el número de remedios, elaborando cuatro más a los que denominó los “Cuatro Ayudantes” especificando que se utilizarían para devolver a las tipologías a su naturaleza10, es decir, se administrarían si el remedio tipológico no hiciera el efecto esperado.   

 Está claro que Bach, en ésta segunda etapa, elabora remedios más completos, más cercanos a la raíz del elemento emparentado con la tipología,  para devolver a la persona a su naturaleza Ya había relacionado las tipologías con los signos lunares zodiacales, por lo que cada tipología se correspondería con un signo. En Astrología, dentro del mándala zodiacal existen tres signos o tipologías de personalidad por cada elemento; si las tipologías de personalidad son doce y están emparentadas con los signos del zodíaco, a cada elemento o ayudante, como le llama Bach, le corresponden tres tipologías. Así, siguiendo con el paradigma astrológico, habrá tres tipologías de fuego, tres de aire, tres de tierra y tres de agua. Cada una de las tipologías, al “estancarse”, necesitará el elemento o remedio ayudante correspondiente para recuperar su “actividad” y seguir su evolución. Las correspondencias para los cuatro elementos aparecen claramente en el texto de Edward Bach de 1934 Un cuento del Zodíaco:

…Los Cuatro Ayudantes eran la fe en un mundo mejor que esperaban lograr algún día, ahora reflejada en el arbusto ardiente de Gorse. La perseverancia de Oak, que desafía todas las tempestades, ofreciendo refugio y apoyo a los más débiles. La buena disposición para servir de Heather, feliz de cubrir con su simple belleza los áridos espacios azotados por el viento, y el puro manantial Rock Water, que surge de las rocas, aportando claridad y refresco a los cansados y heridos tras la batalla.
  
  Bach pone de manifiesto en el texto anterior dos claves fundamentales para seguir su proceso en la búsqueda de un sistema espagírico completo, “la Virtud”, asociada al remedio ayudante o elemento, que estaría ligada a las tres tipologías correspondientes y “el orden” de los elementos, para vincularlos con las tipologías. Al mencionar Gorse y emparentarla con el arbusto ardiente en una clara alusión al elemento fuego y a su virtud, la Fe, la tierra de Oak y su virtud la Perseverancia, el Servicio de Heather vinculándolo al aire, azotado por el viento, y por último la Claridad, a la que añado “emocional”, del agua Rock Water, se puede percibir claramente el movimiento circular zodiacal donde la secuencia de los elementos coincide con el movimiento de los signos sobre las casas. Veamos:  
  El signo Aries de fuego, Tauro de tierra, Géminis de aire y Cáncer de agua, Leo de fuego, Virgo de tierra, Libra de aire, Escorpio de agua, Sagitario de fuego, Capricornio de tierra, Acuario de aire, Piscis de agua.. En el mismo orden que nos muestra Bach en el texto anterior, por lo que relacionando los elementos con las tipologías de acuerdo a las descripciones de Bach, tenemos:  
Fuego: Gorse. Tipologías: Impatiens, Vervain, Agrimony. Tierra: Oak. Tipologías: Mimulus, Gentian, Centauro. Aire: Heather. Tipologías: Cerato, Water Violet, Scleranthus. Agua: Rock Water. Tipologías: Clematis, Chicory, Rock Rose.   

De ello podemos deducir que, desde el punto de vista terapéutico, cuando la tipología de personalidad Impatiens, Vervain o Agrimony se “estanquen” será como consecuencia de la perdida de su elemento, el fuego, por lo que deberán tomar Gorse, el remedio raíz que contiene simbólicamente al fuego, y al tomarlo recuperar la Fe, la virtud que  mantendrá su actividad evolutiva cotidiana de acuerdo a su “naturaleza tipológica”. Este procedimiento clínico será idéntico en las otras correspondencias.

  Más tarde Bach añadió tres remedios más a la serie de los cuatro ayudantes, completándola con el número definitivo de siete, a los que denominó los Siete Ayudantes. Esta nueva adición de remedios coincide, una vez más, con otro de los pilares de la ciencia Hermética, la trinidad alquímica, Sulfur-Mercurius-Sal o Spíritus Mundi, que Jung relaciona con el Animus, el Anima y el sí mismo o plenitud, vinculándolo con el inconsciente desde una perspectiva psicológica, y emparentándolos con los principios Masculino, Femenino y Plenitud en cualquier ámbito de la Naturaleza.

  Estos tres nuevos remedios fueron: Vine, Olive y Wild Oat, que serán recomendados según las indicaciones de Bach, en función del color enrojecido o pálido de la cara11. Esta nueva triada de remedios hemos de relacionarla con los dieciséis anteriores.  Teniendo en cuenta que ya hemos relacionado a los cuatro ayudantes con las doce tipologías podemos asociar elementos complementarios como lo hace la alquimia y tendremos que aire y fuego son complementarios entre sí así como tierra y agua. En ésta nueva etapa Bach busca remedios más potentes o incluyentes, es decir, que abarquen un campo mayor de información aunque no sean tan efectivos en el ámbito tipológico, pues lo que busca es movilizar la información para que la persona recupere su tendencia expresiva natural.

  Los tres nuevos remedios se recomiendan para un tipo, los de tez roja (Vine), otro tipo los de tez blanca (Olive) y una totalidad, para cuando ni uno ni otro actúen y entonces se dará Wild Oat, que pasó a llamarse con el tiempo el remedio catalizador, por su eficacia en movilizar cualquier tipo de información al contener, en su naturaleza, la totalidad de los componentes informativos de cualquier tipología.

  De ésta forma pasamos a tener dos grupos de remedio desde esta nueva clasificación de diez y ocho remedios si excluimos, por ahora, a Wild Oat, el remedio de totalidad. Pues bien, de esta forma podremos diferenciar tipologías extrovertidas o introvertidas. Según Jung tanto el aire como el fuego se relacionan con las funciones extrovertidas del pensar y el intuir, con el movimiento y la acción que nosotros, por la descripción que hace Bach, relacionamos con Vine, como temperamento colérico-sanguíneo. Y la tierra y el agua  con las percepciones de la sensación y emoción como funciones introvertidas de introspección y afecto, relacionándola con Olive, como temperamento melancólicoflemático. Dejando como remedio de totalidad o plenitud, es decir, un remedio válido para todas las tipologías y todos los temperamentos a Wild Oat. De ésta forma tenemos:   

Doce remedios tipológicos, cada remedio es para una tipología específica.

Cuatro remedios, cada uno de los cuatro para tres tipologías específicas.   
Podemos decir que al recomendar, por ejemplo, Gorse estamos dando en esencia: Impatiens, Vervain, Agrimony, o que en esencia Impatiens, Vervain, Agrimony están contenidos en Gorse, pues las tres tipologías son de fuego y nacen de su elemento. De forma que, si no conocemos la tipología de personalidad y entendemos por la clínica que la persona se inclina hacia el temperamento colérico o de elemento fuego, pero no podemos determinar qué tipología es, daremos Gorse para que la tipología se decante claramente ya que Gorse, al contener la información de fuego, incidirá sobre la parte fractal de su naturaleza tipológica desvelando la personalidad del sujeto.

  Tres remedios: Vine, Olive y Wild Oat. Vine relacionado con las tipologías de aire y fuego, Olive con las de tierra y agua y, finalmente, un remedio de totalidad, Wild Oat, que estará relacionado con las doce tipologías de personalidad. Por ello, la evolución en Terapia Floral pasa por la comprensión de la Alquimia, que afirma que: la información es la “matriz” intangible por medio de la cual la energía hace que la materia se ordene de una forma determinada. Esta ordenación se establece de acuerdo a una serie de principios que parten de las tres fuerzas primarias simbolizadas en la Terapia Floral por Vine, Olive y Wild Oat como ya hemos explicado.

  Si dejamos de pensar por un momento en remedios o comportamientos psicoafectivos y elevamos nuestra percepción al campo de la información, desde donde se estructura la energía para condensar la materia, podríamos imaginar un marco vincular simbólico que representase la psique de un ser humano de la siguiente forma:   
  Una tipología de personalidad, una de las doce ya descritas desde Impatiens a Rock Rose, que determina la forma de pensar desde Heather (Aire-Mente), sentir desde Oak (Tierra-Cuerpo), intuir desde Gorse (Fuego-Intuición) y emocionarse desde Rock Water (AguaEmoción). Más allá de esta apariencia y funciones perceptivas, existirá un inconsciente personal vinculado a la tipología con una tendencia polar masculina Vine, o femenina Olive, que le permitirá explorar los arquetipos Anima-Animus en el inconsciente colectivo,  que tenderá hacia la unidad Wild Oat, desde donde podrá percibir la vida sin limitaciones al fusionarse con el Sí Mismo  y alcanzar la Plenitud.

  Si esta cosmovisión la estructuramos  dentro de una marco circular con los símbolos que cada uno representa y la parcela psíquica que contienen, los remedios dejan de ser “medicamentos” para convertirse en vehículos de información que ordenan la psique humana de acuerdo a la intención y la secuencia informativa que utiliza el terapeuta.

  Esta misma estructura de diez y nueve remedios se mantiene en el otro círculo, pero con los diez y nueve últimos remedios que elaborara Bach, a través del método de ebullición, manteniendo un vínculo directo entre los primeros diez y nueve y los últimos, de forma que podremos establecer las correspondencias adecuadas a la hora de elaborar un remedio personalizado. Con este modelo tenemos a nuestro alcance toda la banda informativa de cada una de las doce tipologías ya que, como dijo Bach, solo hay doce el resto o es desvío (los siete ayudantes) o evolución (los diez y nueve nuevos remedios). Para dar el correspondiente remedio, si no actúa con el de personalidad, debemos conocer esta correspondencia. Con este modelo podemos elaborar secuencias y delimitar la información de acuerdo a la necesidad clínica.



Los remedios espagíricos.

  El alcance y acción de los remedios florales, en especial los remedios alquímicos que están elaborados a partir del modelo simbólico descrito anteriormente, puede ser explicado dentro del modelo  de la física quántica, que es lo mismo que decir que están dentro del marco paradigmático de la ciencia hermética. Estos remedios estan cargados de información específica12 de acuerdo a la ley de las signaturas que determina la vinculación entre la fuerza, el astro y la planta a la que da vida esa fuerza. El campo, la onda de forma o la información condicionan, a través de su presencia lumínica, a las microestructuras energéticas que determinarán el orden de las moléculas de acuerdo a un patrón de forma definido. La expresión material de la información, que dota de vida y conciencia en el mundo vegetal a la planta, es todo lo que la ciencia bioquímica percibe de una entidad vegetal pero, como ya hemos comentado, el proceso de elaboración de un remedio espagírico consiste en trasvasar la información específica que da forma a la planta a un recipiente (el frasquito que todos conocemos)  donde se mantendrá activa para afectar, a través de la toma del remedio, a los núcleos informativos de la misma naturaleza en el ser que toma el preparado, fomentando la conciencia de esa cualidad específica inmersa en el inconsciente, que ahora podrá ser comprendida al emerger al conciente tras la acción del remedio13.

  A partir de aquí podemos hablar de información y no de principios activos o moléculas en los remedios florales, y percibir a los símbolos que han estado ligados a los nombres de las flores: Impatiens, Olive, Gorse, etc. como componentes de un basto sistema psíquico que condiciona la expresión de la Vida en el planeta Tierra14 y en el que todos estamos conectados. Desde ahí es fácil atender a la necesidad psíquica de la persona en función de un mapa, como el que disponemos, en el que están presentes las áreas psíquicas constitutivas del ser y los remedios que se relacionan con ellas.     Las secuencias: el orden de los factores sí altera el producto.

  Si cada remedio es un campo de fuerza activo, vinculado con una de las áreas de la psique humana, por extensión de la planetaria, si cada símbolo de los 38 utilizados en el sistema, es un fractal de una totalidad denominado psiquismo; si la psique y la materia, cuerpo en el humano, como explicó Jung, es una entidad indiferenciada y la podemos fraccionar de acuerdo a éste modelo psíquico-alquímico del inconsciente humano y colectivo, podremos actuar en él desde la persona que nos visita a través acciones sistémicas donde el orden de los remedios estructure la información para llegar al área que hemos determinado en la consulta.

  Si la mente es Heather, y la emoción Rock Water, ya no estoy hablando de los contenidos descriptivos que hiciera Bach, si no de un orden específico simbólicoalquímico que dispondrá a la energía para actuar en un foco de “estancamiento” de acuerdo a la visión del observador, el terapeuta. Pues bien, si queremos que la personalidad Chicory explore su cuerpo y perciba cómo hace sus síntomas añadiremos al remedio Chicory, punto de partida de la secuencia, el remedio Oak, que en nuestro modelo representa al elemento tierra, la sensación y el cuerpo. En la secuencia Chicory + Vine la persona Chicory explorará la parte masculina de su tipología observando y dándose cuenta de muchas de las acciones inconscientes que reprimía y condicionaban su actitud poco femenina. En definitiva, las secuencias determinan el orden en la estructuración de la información. No estamos hablando de sumar remedios sino de afinar en la especificación de la información que estamos vehiculizando hacia la psique de la persona. En una totalidad Chicory, siguiendo con el ejemplo, existirá una parcela mental, una emocional, una sensitiva y una intuitiva, un aspecto femenino y masculino y una totalidad integrada cuando hayamos tomado conciencia de nuestra Naturaleza. Pues bien, si queremos trabajar o resaltar el aspecto mental de Chicory, daremos Chicory + Heather; si queremos trabajar la parte emocional daremos Chicory + Rock Water y así con todos los elementos. Si queremos acentuar la parte femenina añadiremos a Chicory la fuerza Olive y si es la masculina o el Animus lo que queremos que la persona explore añadiremos a Chicory la fuerza Vine. En todos los casos la conciencia del terapeuta debe estar centrada en el proceso de elaboración del remedio personalizado.

  Con este modelo se abre una nueva dimensión en la aplicación y comprensión de la obra y el sistema Bach. Las secuencias han sido exploradas por cientos de personas en diversos lugares de América y Europa con notable éxito. Este modelo en su conjunto ha sido denominado Terapiafloral Evolutiva, Corpus de la Escuela Andalusí para nosotros la evolución de la Terapia Floral y existen unos remedios alquímicos, ELIDYN 760, confeccionados de acuerdo al modelo desarrollado en estas páginas. Quiero finalizar éste artículo con unas palabras del Dr. Edward Bach: 

“…No piensen ni por un momento que estoy desmereciendo el trabajo de Hahnemann, al contrario, él indicó las grandes leyes fundamentales, la base; pero solamente tenía una vida: y si hubiera podido continuar con su trabajo, sin duda habría avanzado siguiendo estos planteamientos. Nosotros simplemente estamos avanzando en su trabajo, y lo llevamos a la siguiente etapa natural.”15  



1 R. T. Cooper, Some Results of Single Doses, Revista Homeopathic World, Sept 1 1894, pg. 389-393  
2 En 1983 la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) publicó un estudio dirigido a las administraciones sanitarias de sus estados miembros, incluyendo la terapia de de las esencias florales de Bach ("medicine traditionelle et couverture des soins de santé". OMS. Genève. 1983. pg.162).   
3 ... partió de Londres una mañana de mayo de 1930….  La noche antes de su partida se sintió muy fortalecido por uno de sus amigos, el Dr. John H. Clarke, quien lo alentó diciendo: “Muchacho, olvida el pasado, lo que has aprendido, y marcha seguro hacia el futuro. Encontrarás lo que buscas y cuando lo hayas encontrado, serás bienvenido aquí y te brindaré mi apoyo. No me queda mucho tiempo, pero espero vivir lo suficiente para verte regresar, porque sé que lo que encontrarás aportará gran alegría y alivio para aquellos por los que podemos hacer ya muy poco. Estaré dispuesto a tirar mi obra al fuego y a comenzar de nuevo como profesional de la nueva y mejor medicina que seguro encontrarás”. Nora Weeks. Los descubrimientos del Doctor Edward Bach. Índigo, Barcelona 2007.  
4… El autor de esto (Bach) es un médico quien durante más de 25 años estudió y trabajó en hospitales y en la práctica de la consulta, buscando e investigando cada rama de la medicina ortodoxa y que la encontró deficiente en sus capacidades reales para sanar. Sabiendo, no obstante, que en alguna parte yacía escondida una cura para todos nuestros males, se volvió hacia la Naturaleza y estudió sus caminos. Junto con esto, buscando entre las verdades escondidas de las religiones antiguas y actuales, también en los más profundos misterios de la gran Orden Masónica, era llevado lentamente a darse cuenta de la causa detrás de la enfermedad, de la naturaleza real de nuestras dolencias y padecimientos, e incluso más maravilloso que esto, le llevó al conocimiento de esas sencillas plantas y remedios que pueden curar realmente a quienes desean encontrarse bien. Un sencillo sistema de tratamiento completo con plantas. Extracto del Folleto de promoción de los Doce Curadores, atribuido a Bach. Colección Synthesis, Buenos Aires  2010.   
5 “La realidad es una construcción consensuada por una comunidad, donde se produce una apariencia de objetividad”. Humberto Maturana, Dr. En Biología. “El mundo es como nos parece, porque en ello coinciden las percepciones múltiples de quienes forman agregaciones de observación presentes e históricas”. Francisco Varela, licenciado en medicina y biología. Maturana y Varela desarrollaron la teoría de la autopoiesis o autopoyesis (del griego αυτο-, auto, ‘sí mismo’, y ποιησις, poiesis, ‘creación’ o ‘producción’). 
6 La Escuela de Alejandría o Escuela neoplatónica de Alejandría es una corriente de filosofía que se desarrolló en el Egipto helenístico y romano entre los siglos III y VII d.C., caracterizada por la tendencia a la erudición  y al sincretismo entre ideas filosóficas (tomadas del neoplatonismo y la filosofía de Aristóteles) y religiosas (procedentes del gnosticismo y el cristianismo). Su actividad concluyó con la conquista musulmana de Egipto en el año 640
7 Las ciencias de la salud derivadas del paradigma egipcio, el antiguo país de "Kemi" o país de la "tierra negra", fueron conocidas como ciencias kémicas, epíteto al que los árabes prestarían su artículo para convertirlo en "al-kémico" de donde proviene, naturalmente, el sustantivo "alquimia". Yabir Abu Omar. Artículo La Medicina de Al-Ándalus.    
8 La prescripción de estos nuevos remedios va a ser mucho más simple de lo que inicialmente parece, ya que cada uno de ellos corresponde a uno de los Doce Curadores o los Siete Ayudantes. Edward Bach, Mount Vernon 1935. 
9 Los doce Curadores, Edward Bach, The Naturopathic Journal,  London  1933.  
10 “… Estas personas han perdido mucho de su individualidad, de su personalidad, y necesitan ayuda para evitar el callejón sin salida en el que se han metido, antes de que se pueda descubrir cuál de los Doce Curadores es el necesario. Estos casos, sin embargo, no son desesperados, y para ellos están los Cuatro Ayudantes, y estos Cuatro Ayudantes los liberarán del estado de estancamiento, restableciendo el estado de actividad. Cuando hayan mejorado lo suficiente, su individualidad retornará a ser lo que era, siendo entonces posible saber cuál de los Doce Curadores será el necesario para devolverles a la perfecta salud…” Los doce curadores y los cuatro ayudantes, Edward Bach, C.W. Daniel Co., 1933. 
11 …Lo primero es ver si el paciente está pálido o tiene un semblante enrojecido. Si está enrojecido: Vine, si está pálido: Olive el séptimo Ayudante, Wild Oat, puede ser necesario para cualquiera, y cuando parece que el adecuado de entre los Curadores o de los otros seis Ayudantes no da resultado; en tales casos probar con Wild Oat. Para cualquiera, enrojecido o pálido: Wild Oat. 
12 “La materia y la energía existen, evolucionan y se desenvuelven supeditadas a la información. ¿Se imagina que fuera posible tener toda esa información organizada a nuestra disposición para poder observarla, valorarla y dirigirla?  Se ha demostrado que la transferencia de información puede sobrepasar la velocidad de la luz (Einstein, Podolsky, Rosen...), que se puede medir el estado de una partícula midiendo el estado de otra idéntica en otro punto del universo (Aspelmeyer), que los animales y plantas emiten biofotones (Popp) y que éstos permiten la transmisión casi instantánea de información. Por consiguiente, si algo cuida y mima el organismo es la información. Los átomos la necesitan para organizarse en moléculas, éstas en células y éstas a su vez en tejidos, órganos, mente, conciencia…” Dr. Miguel Ángel Peraita nº93 Discovery Dsalud. pág 70-71. 
13 Luc Montagnier (1932 Chabris, Francia)  Premio Nóbel de Medicina 2008 asegura que ¡el ADN transmite electromagnéticamente información al agua! Lo que explicaría, si igualmente ocurre lo mismo con otras sustancias como todo parece indicar, los efectos biológicos que logran los productos homeopáticos y la eficacia de las terapias y dispositivos que funcionan mediante la emisión de frecuencias electromagnéticas. Antonio E Muro nº138 Discovery DSalud  pág.28. 
14 “La psique no es diferente del ser vivo. Es el aspecto psíquico de dicho ser. Es, incluso, la dimensión psíquica de la materia. Es una cualidad” (Jung en Evans 1968, pág. 115). “Lo psíquico merece ser considerado como un fenómeno en sí, pues no hay motivo alguno de reducirlo a un mero epifenómeno, aunque esté ligado a la función cerebral. En efecto, tampoco es posible considerar la vida como un epifenómeno de la química del carbono” (Jung 1982, pág. 19). La psique y la materia son dos fenómenos interrelacionados que no pueden ser reducidos el uno al otro. 
 15 Sufrís de Vosotros Mismos (Disertación dictada en Southport en Febrero 1931) 

Artículo de Luis Jiménez socio de COFENAT nº 246-Naturopata, Terapeuta Floral
http://www.escuelandalusi.es/

imagenes.-tuespacioholistico.net/Biografias y Vidas .com/Casa Pia/Escuela Andalusí

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