12 febrero 2018

¿Qué es la kinesiología holística?

La kinesiología holística es una herramienta de diagnóstico, la cual responde o funciona por un estímulo, a través del cual, el cuerpo da una información.

Esta información viene dada por una acortación de una de las cadenas musculares, lo que en el ámbito de la kinesiología se conoce con AR (Arc Reflex).


Acortación de una cadena muscular (AR)


¿Qué quiere decir cadena muscular?

Se entiende por cadena muscular a un grupo de músculos y fascias, los cuales tienen un trabajo conjunto, por ejemplo los brazos o las piernas.

Los ambos brazos de una persona miden prácticamente lo mismo, digo prácticamente porque todos sabemos que no somos simétricos del todo, pero la diferencia es milimétrica; cuando se da la respuesta AR se puede ver una diferencia de longitud de más de un centímetro, en algunas personas, puede que más.

 Es así entonces como a través de los estímulos apropiados, el AR va dando toda la información necesaria para saber o diagnosticar:

qué ocurre,
cómo ocurre,
por qué ocurre y
cuál es la solución a todo lo que ocurre.

Kinesiología con una visión holística

En la kinesiología holística se trabaja con cuatro campos implicados todos entre sí.

Estos son los campos:

Energético,
Emocional,
Químico y
Estructural

Prueba de Kinesología en intolerancia alimenticia


¿Qué quiere decir esto?

Pues que a causa de una descompensación emocional (por ejemplo) se puede dar una disfunción o descompensación energética, emocional o estructural...cualquiera de las otras tres y viceversa.

Por lo tanto, a través de esta herramienta podemos encontrar muchas patologías o disfunciones y ayudar a sanarlas.

Cada campo trabaja en varios niveles o más bien se podría decir que cada campo tiene sus propias herramientas de ayuda y liberación.

En el campo energético se pueden diagnosticar disfunciones energéticas y geopatías, para las que podemos encontrar ayuda en terapias como: la auriculoterapia, la técnica de los 5 elementos (acupuntura), cromoterapia, música, reflexología podal...

En el campo emocional podemos diagnosticar bloqueos emocionales provocados por un golpe o un trauma, como también alteraciones del sistema nervioso central, depresiones ya sean provocadas por el exterior (exógenas) o ya sean provocadas por disfunciones internas (endógenas). Podemos encontrar ayuda en tratamientos como la integración de emociones, las Flores de Bach, el tapping, la regresión...

Columna Vertebral


En el campo estructural podemos localizar o diagnosticar si alguna de nuestras vertebras están rotadas o bloqueadas, las cuales pueden alterar también a nivel fisiológico el organismo. El tratamiento estructural sería la manipulación osteopática o quiropráctica.

En el campo químico podemos saber y buscar que le ocurre a nuestro cuerpo, el porqué de alteraciones y disfunciones, patologías... basando el estudio, principalmente, en las alteraciones de la flora intestinal, la cual es, en la mayoría de veces, la causante de muchas patologías e inflamaciones fisiológicas.

A nivel intestinal y de digestión podemos encontrar muchas patologías inflamatorias, podemos encontrar disbacteriosis intestinal, cándidas, parásitos... los cuales nos desequilibran la flora y nos producen tóxicos intestinales. Esta toxémia se verá más tarde agrabada por las intolerancias alimentarias, las cuales también acabarán produciendo toxémia y filtración a los líquidos del cuerpo, alterando así la homeostasis del cuerpo y dando como resultado diferentes patologías.

Algunos síntomas que puede producir la disbacteriósis intestinal

En el campo químico podemos encontrar tratamiento en la fitoterápia, oligoterápia, vitaminoterápia, además de en una correcta alimentación para poder regular el problema creado y sanarlo. En definitiva una base naturista y alimentaria.

Es así entonces como la kinesiología holística encuentra para todas y cada una de las disfunciones que podamos tener, una solución, pero solamente con la ayuda de nuestro cuerpo, pues es él, el que tiene, solamente, las respuestas de qué necesita y cuándo lo necesita.

Dicho todo esto, no es importante solamente saber dónde tenemos el problema y cómo solucionarlo, sino, ser verdaderamente conscientes y constantes con un tratamiento, que a medio o largo plazo puede sanar patologías auto inmunes, problemas intestinales (diarreas, estreñimiento, digestiones alteradas, cándidas, parásitos intestinales...) problemas circulatorios, edemas... incluso problemas de peso y obesidad, dados muchas veces por las intolerancias alimentarias no tenidas en cuenta, las cuales producen toxicidad intestinal y foco tóxicos en los líquidos del cuerpo, desequilibrio homeostático, como ya hemos dicho anteriormente.

Es así como la kinesiología holística se convierte en una herramienta de diagnóstico muy importante que puede ayudar a todo el mundo.



fuente.-https://www.saludterapia.com/
imagenes.-Salud y vida natural/Marta Valera/Kinesiología y Rehabilitación para Todos/Epic Science Society








07 febrero 2018

Qué es la digitopuntura

La digitopuntura es una terapia tradicional china utilizada que deriva de la acupuntura pero se lleva a cabo con los dedos y los nudillos en vez de agujas.

Del mismo modo que la sangre fluye por las venas, según la medicina tradicional china, la energía fluye por nuestro organismo a través de unos canales denominados meridianos que conectan entre sí todos nuestros órganos. Esta energía puede bloquearse y como resultado aparece una enfermedad o dolencia. Mediante la presión ciertos puntos del cuerpo, la digitopuntura recanaliza la energía bloqueada, aliviando así nuestro malestar.

Digitopuntura


Qué es la digitopuntura

La digitopuntura es una terapia que deriva de la milenaria acupuntura china. Como deciamos en el párrafo anterior, la medicina tradicional china cree que el cuerpo lo recorren unos canales de energía, los meridianos, y que el bloqueo de la energía que fluye por ellos es el motivo de nuestras enfermedades y dolores. Hace miles de años los chinos inventaron la acupuntura, una técnica con la que, pinchando agujas en ciertos puntos estratégicos del cuerpo, conseguían canalizar la energía bloqueado haciendo que el paciente se sintiera mejor.

El caso es que la acupuntura es una técnica muy complicada de realizar y para la que se necesita mucha preparación y esfuerzo, pero se dieron cuenta que había ciertos puntos en los que ejerciendo presión manualmente, en vez de con agujas, también se aliviaban las dolencias del paciente. Este fue el comienzo de la digitopuntura.

Cómo se hace

EL terapeuta debe explorar donde se encuentra el bloqueo energético. Una vez localizado el punto debe ejercer presión sobre él entre 15 y 30 segundos. Es probable que al comenzar la sesión se sienta como una especie de cosquilleo u hormigueo que va diluyéndose conforme avanza la sesión.

Meridianos 
Lo más importante para que la digitopuntura tenga efectos beneficiosos en nuestra salud es, evidentemente, encontrar el punto con la mayor precisión. La precisión a la hora de encontrar el punto donde se encuentra el bloqueo energético es de vital importancia si se quieren conseguir resultados mediante esta técnica.

Beneficios de la digitopuntura

La digitopuntura nos puede ser de gran utilidad en los siguientes casos:

Estrés, ansiedad, depresión…
Fatiga y dolor muscular.
Problemas con la menstruación.
Cansancio, agotamiento mental…
Relajar el sistema nervioso.
Diarrea, estreñimiento…
Puede ser de gran utilidad para mejorar el estado anímico.
Adicciones como pueden ser el tabaco, el alcohol…
Menopausia.
Trastornos digestivos.


Acupuntura

Ventajas de la digitopuntura

Una de las mayores ventajas que puede ofrecer la digitopuntura sobre la acupuntura es que es una terapia mucho más sencilla de llevar a cabo ya que no se necesita ningún tipo de material especial ni nada por el estilo.

Basta con saber localizar los puntos y ejercer la presión necesaria sobre ellos. Incluso puede realizarse un autotratamiento siempre que el punto que haya que desbloquear se encuentre al alcance de nuestras manos.

Por el contrario, una desventaja de esta terapia sobre la acupuntura sería que la acupuntura puede llegar a tratar los puntos de una manera muchos más precisa e intensa.



fuente.-http://www.enbuenasmanos.com/
imagenes.-Acupuntura y Medicina Tradicional China en Madrid - Blogspot/ Saludterapia

02 febrero 2018

Omega-3 y omega-6: ¿cuál es la diferencia?

ÁCIDOS GRASOS EN EQUILIBRIO

Un desequilibrio en el consumo de omega-3 y omega-6 tiene consecuencias negativas sobre nuestra salud. ¿Estás tomando la proporción adecuada?

Desde hace ya más de una década que se están publicando estudios sobre la importancia de incrementar el consumo de ácidos grasos esenciales (AGE), es decir, aquellas grasas que son saludables y que nuestro cuerpo no es capaz de fabricar por si solo. Grasas que debemos obtener a través de los alimentos que ponemos en nuestro plato, grasas que conocemos con el nombre de omega-3 y omega-6.



La importancia de consumir omega-6 y omega-3

Tenemos claro que las grasas son esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Necesitamos grasa para que nuestro cuerpo produzca hormonas, necesitamos grasa porque forma parte de la membrana que protege cada una de nuestras células, y necesitamos grasa porque es la materia principal que compone nuestro cerebro.

Dicho esto, más claro aún está que la grasa es buena. Ahora bien, debemos elegir las fuentes de grasa que nos aportan esa que es beneficiosa para nuestro cuerpo.

Hay mucha confusión sobre este tema, pues a menudo leemos que debemos aumentar el consumo de omega-3 y disminuir el de omega-6, como si este último fuera el chico malo. Esto no es exactamente así, el cuerpo necesita tanto omega-3 como omega-6, pero deberemos tener en cuenta la proporción entre el consumo de uno y otro para que hagan su función correctamente dentro del cuerpo.

La relación correcta entre los ácidos grasos omega-6 y omega-3 debería ser entre 1:1 y 4:1, pero la triste realidad es que la típica dieta estándar tiene una ratio media de 20:1 y el desequilibro en el consumo de omega-3 y omega-6 conlleva serios problemas de salud.

Para entenderlo mejor, aclararemos el rol de cada uno de estos ácidos grasos.

¿Para qué sirven las grasas omega-6 y omega-3?

La grasa omega-3 interviene en el proceso de regular y reducir la inflamación, evitar que la sangre coagule demasiado y fluya correctamente dentro de las venas y arterias, reducir las citoquinas (involucradas en los procesos de inflamación), mejorar la respuesta de la insulina, y regular la producción de prostaglandinas.


La grasa omega-6 tiene un papel muy importante en la estructura, protección y regulación de las células. Tiene un papel importante en funciones tan vitales como son regular el metabolismo, promover la respuesta inmunológica (entre ellas la inflamación), regular la coagulación de la sangre y contribuir en el equilibrio de su perfil lipídico.

Los alimentos más ricos en omega-6 y omega-3

Ahora que ya conocemos la importancia de consumir este tipo de grasas, ¿en qué alimentos podemos encontrarlas?

Los alimentos ricos en omega-3 son las semillas como la chía, el lino, el cáñamo o las pipas de calabaza, las nueces y las algas. En una dieta estándar, encontramos muy pocos alimentos ricos en omega-3. También encontramos omega-3 en el pescado azul pero no será la opción más limpia debido a su elevado riesgo de contaminación en metales pesados.

Los alimentos ricos en omega-6 son mucho más habituales: aguacates, legumbres, semillas, frutos secos… Aunque la principal fuente de omega-6 son los aceites vegetales que usamos para cocinar o que se encuentran en alimentos procesados como el aceite de girasol, de maíz o de soja.

Un consumo elevado de estos aceites ricos en omega-6 acompañado de un bajo consumo de alimentos ricos en omega-3 provoca un fuerte desequilibrio entre ambos ácidos grasos.





El desequilibrio de omega-6 y omega-3 y sus consecuencias

La descompensación entre estos ácidos grasos provoca inflamación, el gran mal del mundo moderno, y es una de las principales causas del deterioro de nuestra salud.

Alguno de los síntomas que podemos experimentar debido al desequilibrio entre el omega-3 y el omega-6 son:

Dolor e inflamación crónica
Endurecimiento de las arterias
Cardiopatías
Desequilibrios hormonales
Enfermedades autoinmunes
Afecciones respiratorias

Problemas de coagulación de la sangre

Cómo equilibrar las grasas omega-6 y omega-3
Muchos profesionales de la salud recurrirían a la suplementación de omega-3 tomando perlas de aceite de pescado azul, pero ¿por qué no limpiar el problema desde la raíz?

Podemos recuperar el equilibrio entre ambos ácidos grasos eliminando nuestra alimentación los alimentos procesados y los excesos de aceites vegetales, es decir, reduciendo nuestro consumo de omega-6.

También podemos aumentar nuestro consumo de omega-3 con una alimentación más natural, rica en vegetales de hoja verde, frutas, semillas y frutos secos crudos, y cereales integrales como la quinoa o el mijo.

Un buen y delicioso truco para asegurarnos que compensamos estos niveles es prepararse un pudding de chia de postres para la cena. Esta deliciosa opción no solamente ajustará la ratio entre los omegas sino que nos ayudará a mantener un buen tránsito intestinal y nos dejará satisfechos. Es una receta ideal para las noches, cuando suelen despertarse los antojos por lo dulce.

¿Son recomendables los suplementos de omega-3?

Cuando consumimos omega-3, estos deben transformarse en cadenas de ácidos grasos más largas, EPA y DHA, para poder ser utilizados. Sin embargo muchas personas pierden la habilidad de hacer este proceso debido a la mala alimentación o elevados niveles de estrés.

Los suplementos de omega-3 son de los pocos que sí recomiendo tomar en muchas ocasiones, sobre todo cuando aún estamos haciendo la transición a una alimentación más limpia. Así que tomar un suplemento de DHA o EPA proveniente de algas será una buena garantía nutricional.

BIBLIOGRAFÍA
PubMed. “The importance of of the ratio of omega-6/omega-3 essential fatty acids”.


fuente.-http://www.cuerpomente.com/
imagen.-Botanical-online/TuChequeo/Diario de Navarra

31 enero 2018

Por Qué Enfermamos y Cómo Sanar

La medicina occidental centra toda su atención en el cuerpo, desatendiendo factores mucho más sutiles como la mente, las emociones y el sentido profundo de la vida… Te explicamos cómo sanar esos factores de naturaleza sutil

Existen pocas verdades absolutas en el mundo, y responder a la pregunta “¿Por qué enfermamos?” no es una de ellas.

Evidentemente hay muchos motivos por los que podemos enfermar, sin embargo, si echamos la vista un poco más  allá de los motivos superficiales con los que la medicina clásica explica la enfermedad y la curación, nos encontramos con filosofías que existen desde hace miles de años y que explican la salud y la enfermedad a partir de preceptos mucho más interesantes.


Hemisferio izdo
La enfermedad según la medicina occidental

La medicina clásica asegura que enfermamos porque algo falla en nuestro cuerpo, es decir, le da una explicación racional y fisiológica. Este tipo de análisis lógico, propio del hemisferio izquierdo, es lo que prima en nuestra sociedad… todo se explica a través de la ciencia.

Obviamente, hay muchos factores dentro de esta visión que pueden afectar a la salud de nuestro organismo: estilo de vida, tóxicos, industrialización excesiva, mala alimentación, herencia genética, etc.

Pero, como decíamos antes, no hay verdades absolutas (mucho menos en el mundo de la razón y la lógica) y son miles los factores involucrados y, por lo tanto, compleja la solución.

Además, la forma en que la medicina clásica aborda el organismo (por partes) dificulta todavía más la curación, pues el organismo es un TODO inseparable y debe funcionar como una orquesta en perfecta armonía. Por mucho que afinemos los violines, si la percusión pierde el ritmo, toda la orquesta falla.

Esto no quiere decir, ni mucho menos, que si estás enferma o enfermo, no acudas a la consulta médica o incluso que sigas un tratamiento farmacológico (toda ayuda es poca). Pero sí es interesante que, además de procurarte soluciones fisiológicas, te proporciones también la posibilidad de trabajar con energías y tratamientos de naturaleza más sutil.

La enfermedad según la medicina oriental

En occidente prima la ciencia. Todo lo que el ojo no pueda ver, no existe; todo lo que la ciencia no pueda explicar, no existe… qué visión tan pobre, pues reducimos la existencia del universo y todo lo que en él ocurre al ojo humano, a la mente humana. Somos tan increíblemente arrogantes que pensamos que todo aquello que el ser humano no puede comprender, simplemente no existe.


 rishis hindúes
Teniendo en cuenta que el paradigma científico actual (la física cuántica) acaba de descubrir aquello que ya decían los rishis hindúes hace más de 5.000 años, no es como para fiarse mucho. Es decir, llevamos 5.000 años de retraso con respecto a aquellos que durante siglos y siglos hemos considerado subdesarrollados.

Las filosofías orientales (especialmente el hinduísmo, cuna de otras filosofías chinas y japonesas) no necesitaron de laboratorios ni complejos sistemas tecnológicos para darse cuenta de la explicación del universo o de la realidad… lo hicieron mirando hacia adentro y atendiendo, no a las formas externas, sino a las energías y formas más sutiles.

Por todo ello, la medicina oriental utiliza plantas y fármacos naturales para favorecer el funcionamiento fisiológico, pero sobre todo, procura corregir los desequilibrios más sutiles… los de la mente y el alma. 

Cuerpo, mente y alma

Volvamos a la metáfora de la orquesta para comprenderlo mejor. Imagina que la salud es el sonido de una filarmónica. Para que sea bella y suene como debe sonar, hay varios factores que influyen de forma determinante:

EL CUERPO

El cuerpo serían los músicos y los instrumentos, vientos, cuerdas, percusión, etc. Sin duda, es necesario mantenerlos afinados y cuidados, reparar los instrumentos dañados y darles a los músicos todo lo que necesitan para poder interpretar bien la sinfonía. En esta parte es en la que se centra la medicina occidental. Hay especialistas en reparar violines, guitarras, bombos y contrabajos y no le dan ninguna importancia a otros factores mucho más importantes que este. Puede que, a priori, te parezca que los músicos son lo más importante, pero no es así. Sigue leyendo.


El poder de la mente
LA MENTE

La mente es la directora de orquesta. Da igual cuán afinados estén los instrumentos o cuán magistrales sean los músicos. Si la directora de orquesta sufre paranoia y donde hay instrumentos cree ver fantasmas, difícilmente podrá dirigir a los músicos. Por suerte, parece que la medicina occidental está empezando a dar credibilidad a este factor (se sabe que cerca del 75% de las enfermedades tienen un origen psicosomático, es decir, están producidas por desajustes emocionales). Aún así, la mente no es lo más importante. 

EL ALMA

El alma es la sinfonía, la obra que debemos ejecutar. ¿Te imaginas cómo vamos a interpretar una melodía si no la conocemos? ¿Cómo sonaría una sinfonía si los músicos no se la saben, por muy afinados que estén los instrumentos? ¿Cómo va a dirigir la orquesta alguien que no se sabe la partitura? La mayoría de las personas ejecutamos esta clase de obra… esforzándonos por mantener afinados los instrumentos, aprendiendo técnicas musicales complejas, pero guiados por una directora de orquesta con problemas mentales y sin sabernos la partitura, es decir, sin tener ni idea de qué va esto.



Recuperar la salud

Para recuperar la salud, al menos de forma duradera y a largo plazo, es necesario aprender la partitura, sabernos las notas, comprender por qué y para qué estamos aquí y eso tiene que ver con sanar el alma. 

Desde luego, tomar las medidas necesarias a nivel fisiológico es importante, comer bien, procurarnos una vida saludable, hacer ejercicio, tomar los fármacos que nos indica la medicina clásica (sobre todo si se trata de una enfermedad grave, porque estos pueden marcar, de momento, la diferencia entre vivir o morir). Pero si solo prestamos atención a esto, tarde o temprano la enfermedad aparecerá otra vez, quizá de otra forma, quizá en otro lugar, pero aparecerá.

Las cosas son como son, al margen de nuestros deseos. No podemos controlar el mundo ni muchas de las cosas que nos ocurren, pero lo que sí podemos controlar es la forma en que lo gestionamos.

Podemos observar la enfermedad como un castigo del destino o como un regalo, como una oportunidad maravillosa para cambiar lo que, en el fondo de mi corazón, sé que debo cambiar.

Cómo cuidar el alma

Tras mis años de experiencia, estoy convencida de que todas las enfermedades se originan (y se curan) aquí, en el espacio del alma, en lo más sutil, en nuestra concepción del mundo y de nuestra propia existencia.

¿Cómo enfermamos? Pues siendo lo que no queremos ser, llevando una vida que, en verdad, no queremos llevar (y que nos asusta reconocer), haciendo cosas que en verdad no queremos hacer, pretendiendo (en base a lo que nos han enseñado) ser personas que en realidad no somos, no dándonos el permiso de mostrarnos al mundo tal y como somos, con nuestras luces y sombras, no aceptándonos, no perdonándonos, pretendiendo siempre ser superhéroes que lo hacen (o deben hacer) todo bien, pero sin rumbo, sin entender por qué y para qué estoy aquí, sin buscarle un sentido profundo a nuestra vida. En este conflicto tan profundo e inconsciente es donde se originan las enfermedades.

Normalmente, cuando estamos aparentemente sanos fisiológicamente, ponemos el piloto automático y seguimos con nuestra vida, desatendiendo estas cuestiones tan importantes y, de forma inconsciente, seguimos sufriendo sin ni siquiera ser conscientes de ello. Imagina que tienes un ataque de histeria y te pones a gritar enloquecida (así vivimos, en modo histeria inconsciente)… entonces, tu madre, que te quiere, intenta calmarte con sutiles mensajes, pero tú sigues histérica. Al final, tu madre te da un bofetón, no para hacerte daño, sino para parar la histeria. El bofetón te trae de vuelta al momento presente, te hace “despertar” y salir del modo automático. Así hace la vida con nosotros.

Te va dando mensajes, señales, pero si te empeñas en desoírlas, al final te cae un bofetón en forma de enfermedad, la muerte de un ser querido, o la demolición de todos tus pilares a la vez. Entiende que no es un castigo, es la mejor forma de traerte al presente, de hacerte salir de la histeria automática. Aprovecha esta oportunidad para replanteártelo todo…. ¿Quien eres? ¿Qué clase de vida estás llevando? ¿Qué cambios has estado posponiendo y llegó la hora de ejecutar?



Meditación
Ahí van algunos consejos si estás en esta situación:

Como la mente es el puente entre el cuerpo y el alma, lo primero que debes hacer es sanar la psicosis de la directora de orquesta, porque si no, no podrás oír las respuestas de tu voz interna. Para calmar la mente, el mejor sistema es la meditación. La meditación no es cosa de un día para otro, te llevará tiempo, pero es esencial para parar la histeria mental y escuchar, desde la serenidad, las respuestas para sanar. Puedes hacer meditación activa o pasiva. La pasiva es la mejor, es decir, sentarte a meditar en silencio (busca clases de meditación y medita en grupo para te resulte más fácil). Pero si te cuesta mucho, al menos practica una meditación activa, es decir, dedícale muchas horas al día a hacer algo que te impida pensar por completo, que te ayude a detener la mente. Los trabajos manuales son lo mejor: pintar, manualidades, carpintería, coger flores del campo, buscar conchas en la playa… lo que sea que requiera toda tu atención y que te guste, eso que sabes que cuando haces se te pasan las horas volando y durante todo el día has conseguido no pensar en nada.

Para, para y para más. No tengas miedo de parar. Las decisiones y las respuestas que de verdad te van a ayudar no las vas a encontrar en la ansiedad del momento. Necesitas un tiempo para detener el movimiento compulsivo y, por mucho vértigo que de al principio, parar es la única solución.

Perdónate tu estado. Permítete estar enfermo o enferma, permítete parar, permítete tener miedo, permítete todo… no pretendas cambiar la situación, acéptala. Si lo aceptas, si aceptas que estás mal, que no puedes con todo, que te sientes incapaz, que tienes miedo, lo que sea… empezarás a sentir dentro de tu corazón una grata sensación de desapego, de pérdida. Lo he perdido todo, ¿y qué? 

Relájate en esa situación. Si consigues sentir ese calor dentro de ti, esa rendición ante la vida y el mundo… estás empezando a sanar. 

Observa tu enfermedad sin juzgarla. Plantéate por qué esa enfermedad en concreto y cómo podrías llevar esa dolencia al mundo emocional… ¿qué te está diciendo esa enfermedad? ¿A qué te obliga? ¿Qué te está queriendo decir la vida con esto? Si consigues relajarte lo suficiente y parar la mente, tarde o temprano escucharás las respuestas en el corazón… Sabrás que es la respuesta acertada porque sentirás que, aunque no tenga mucho sentido racional, es un certeza.


fuente.-http://www.vidanaturalia.com/
imagenes.-Slideshare/el universo sai/Eres Inteligente/INVESTIGACIÓN y ESTUDIOS - Blogspo/
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